Gadi Eisenkot prepara un mecanismo interno para impedir que diputados de Yashar abandonen la bancada si el partido intenta formar un gobierno minoritario sin una mayoría de 61 escaños.
La propuesta prevé primero un código de ética obligatorio para todos los candidatos. Ese compromiso exigiría respetar la disciplina de la facción. Si un diputado considera que no puede hacerlo por razones de conciencia, debería devolver su escaño y renunciar de inmediato a la Knéset.
Eisenkot ya expuso esa expectativa en conversaciones con integrantes de la lista. También recordó que, cuando en el pasado no quiso participar en determinadas decisiones de su propia facción, optó por dejar su mandato.
Si después de las elecciones no existe una mayoría de 61 diputados, Eisenkot prevé aplicar lo que denomina “Plan Eisenkot”: un gobierno minoritario sionista que dependa de la abstención de los partidos árabes, pero sin negociar con ellos su incorporación a la coalición.
La preocupación por posibles abandonos dentro de la bancada aparece en medio de reservas sobre algunos candidatos que recibieron lugares reservados en la lista, entre ellos Elisaf Peretz, Shira Shapira e Hili Troper.
En una reunión anterior de candidatos se evaluó exigir a todos la firma de un compromiso destinado a impedir futuras deserciones. La idea fue descartada posteriormente.










