Israel y Arabia Saudita mantienen conversaciones mediadas por el Comando Central de Estados Unidos sobre una posible cooperación de inteligencia frente a los hutíes, en medio de nuevos ataques contra infraestructura saudí y de la presión sobre las rutas marítimas del mar Rojo.
La solicitud saudí se concentra en información sobre despliegues militares hutíes y preparativos para futuras operaciones. La cooperación planteada no contempla el envío de fuerzas israelíes a Yemen ni que Israel asuma responsabilidades directas sobre la defensa de Arabia Saudita.
Los hutíes han ampliado su presencia en la costa yemení del mar Rojo y en zonas próximas a Bab al-Mandab, estrecho que conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y el canal de Suez. También han restringido el paso de barcos saudíes y han atacado oleoductos, instalaciones de bombeo y áreas civiles próximas a la frontera entre Arabia Saudita y Yemen.
La inseguridad en Bab al-Mandab afecta al transporte marítimo internacional y al acceso de Israel al mar Rojo. Desde el 7 de octubre de 2023, misiles y drones lanzados desde Yemen han atacado en repetidas ocasiones a Israel, mientras que la actividad del puerto de Eilat ha sufrido el impacto de las amenazas contra esa ruta.
Arabia Saudita también pidió apoyo a Reino Unido para contener a los hutíes en Bab al-Mandab y proteger su infraestructura petrolera. Londres acordó enviar asesores militares, pero no comprometió asistencia adicional. El príncipe heredero Mohammed bin Salman solicitó además una intervención militar directa de Estados Unidos, pero el presidente Donald Trump rechazó lanzar ataques contra los hutíes.
Las conversaciones de seguridad entre Israel y Arabia Saudita se producen mientras la normalización diplomática entre ambos países continúa estancada por la guerra entre Israel y Hamás y por las diferencias sobre la cuestión palestina. El CENTCOM ofrece un marco de coordinación militar entre Israel y Estados árabes sin exigir relaciones diplomáticas plenas.










