Nueve ciudadanos israelíes figuran entre más de 200 sospechosos de una presunta red internacional de fraude que el ministro de Justicia turco, Akın Gurlek, describió como “vinculada a Israel”. Entre los investigados hay al menos 45 extranjeros de 20 países.
Las fuerzas de seguridad registraron 42 centros de llamadas pertenecientes a 28 empresas. Según Gurlek, esas compañías engañaban a extranjeros mediante falsos esquemas de inversión y obtenían dinero y criptomonedas de las víctimas.
Interpol había recibido cientos de denuncias de clientes relacionadas con estas operaciones. El monto defraudado por las empresas supera los $3.000 millones.










