Las autoridades sirias arrestaron en la provincia de Daraa a Walid al-Fallah, señalado como uno de los principales responsables de una célula vinculada con la muerte de tres miembros de las fuerzas de seguridad.
Las muertes ocurrieron en la ciudad de Al-Sanamein durante una operación contra grupos yihadistas. Un funcionario del gobierno local indicó que los agentes intentaban detener a un integrante del Estado Islámico cuando fueron asesinados.
El portavoz del Ministerio del Interior, Noureddine al-Baba, afirmó que la operación permitió desarticular células criminales y otras vinculadas al Estado Islámico que mantenían coordinación entre sí. Cinco personas fueron arrestadas.
El Estado Islámico perdió el territorio que controlaba en Siria e Irak tras sus derrotas en 2019 y 2017, respectivamente, pero conserva células durmientes. En Siria todavía reivindica ataques contra fuerzas gubernamentales, sobre todo en la región desértica y también en el norte y el noreste.
El grupo también tuvo presencia en Daraa. Su líder Abu Hassan al-Hashimi al-Qurashi murió allí en octubre de 2022 durante enfrentamientos con hombres armados locales.
Las nuevas autoridades sirias, que derrocaron al presidente Bashar al-Assad en 2024, se incorporaron el año pasado a la coalición internacional encabezada por Estados Unidos contra el Estado Islámico.










