Registros aduaneros iraníes examinados por The Wall Street Journal muestran que, hasta fines de junio, Irán recibió desde China alrededor de 1.300 cargamentos aéreos con componentes de doble uso destinados al Ministerio de Defensa. Entre los artículos figuraban dispositivos GPS, motores eléctricos, piezas de motores de aviones y otros equipos que también pueden emplearse en drones y sistemas de guía de misiles.
Uno de los cargamentos llegó a Teherán el 17 de junio, cuando Estados Unidos e Irán habían acordado un alto el fuego temporal y Beijing destacaba en público sus gestiones para poner fin a los combates. Dos días después arribaron más de una docena de envíos con piezas valoradas en más de $6 000 000 que podían utilizarse en drones.
Las entregas coincidieron con un fuerte aumento de los vuelos de carga entre China e Irán. Mahan Air, aerolínea iraní sometida a sanciones estadounidenses, pasó de unos cuatro vuelos semanales a comienzos de marzo a cerca de 27 por semana a fines de abril, con rutas desde Beijing, Shanghái y Guangzhou hacia Teherán. Washington acusa a la compañía de transportar dinero en efectivo, armas y personal para Irán. Mahan Air no respondió a las solicitudes de comentarios del Journal.
El incremento del transporte aéreo dio a Teherán una vía de suministro para sus programas de armas en un momento en que las sanciones estadounidenses y un bloqueo naval limitaban el comercio marítimo. Algunos de los cargamentos aparecían en los registros como importaciones de defensa exentas de aranceles iraníes.
El Journal también vinculó estas operaciones con un apoyo chino más amplio a Irán durante la guerra. A comienzos de septiembre, el diario afirmó que entidades chinas habían proporcionado imágenes satelitales de alta calidad de una base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Jordania antes y después del ataque iraní con misiles balísticos del 17 de julio. Beijing ha rechazado de forma reiterada que empresas chinas hayan suministrado imágenes satelitales para atacar fuerzas estadounidenses.
El mismo informe citó un documento no especificado y fuentes familiarizadas con el asunto para afirmar que empresas chinas también suministraron a Irán precursores químicos utilizados en la producción de armas. China sostiene que cumple las normas internacionales, controla de forma estricta las exportaciones de bienes de doble uso y rechaza las sanciones unilaterales de Estados Unidos contra el comercio con Irán. Funcionarios iraníes no respondieron a las solicitudes de comentarios del Journal.
La información apareció antes de la cumbre de esta semana en Washington entre el presidente chino Xi Jinping y el presidente estadounidense Donald Trump, en la que se espera que el respaldo de Beijing a Teherán forme parte de las conversaciones.










