Mahmoud Abbas afirmó ante la Asamblea general de la ONU que la etapa de transición prevista para Gaza no debe prolongarse sin un calendario ni un horizonte político definidos. El presidente de la Autoridad Palestina pidió que la Franja y Judea y Samaria, incluida Jerusalén Este, queden bajo la jurisdicción de un Estado palestino con un solo gobierno, una sola ley y una única fuerza armada legítima.
Abbas recordó que la Autoridad Palestina respaldó el plan de 20 puntos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin a la guerra en Gaza. También señaló que ese marco impide que la Autoridad Palestina gobierne la Franja hasta completar reformas amplias. Afirmó que el plan de reconstrucción aún no se ha concretado y acusó a Israel de continuar con ataques que causan víctimas entre hombres, mujeres y niños en Gaza.
El dirigente palestino mencionó que el mandato concedido por el Consejo de Seguridad de la ONU a la Junta de Paz de Trump para supervisar la administración de Gaza después de la guerra termina a finales del próximo año. Sostuvo que ese período debe desembocar en la reunificación política de Gaza y Judea y Samaria bajo instituciones palestinas.
Abbas también denunció ataques de extremistas judíos contra lugares sagrados musulmanes y cristianos en Jerusalén y Judea y Samaria, y rechazó los esfuerzos de Israel para cerrar la UNRWA. Israel sostiene que la agencia está profundamente infiltrada por Hamás.
Además, pidió una intervención internacional para frenar el proyecto de asentamiento E1. Abbas afirmó que ese proyecto separaría el norte y el sur de Judea y Samaria y aislaría Jerusalén Este de su entorno palestino, lo que impediría la continuidad territorial de un futuro Estado palestino.
El presidente de la Autoridad Palestina agradeció al Reino Unido y a otros once países occidentales que anunciaron planes para sancionar los asentamientos israelíes. También pidió a Trump que mantenga el compromiso que, según Abbas, asumió el año pasado con líderes árabes para impedir una anexión israelí de Judea y Samaria. Israel no ha formalizado esa anexión, mientras que sus críticos consideran que distintas medidas para ampliar su control y los asentamientos equivalen a una anexión de facto.










