Mahmoud Abbas intervino por videoconferencia ante la Asamblea general de la ONU y rechazó la decisión de Estados Unidos de impedirle asistir en persona por segundo año consecutivo. El presidente de la Autoridad Palestina calificó la medida de punitiva e ilegal y pidió a Washington que levante las sanciones contra la Autoridad Palestina y retome el diálogo con Ramallah.
Abbas afirmó que la Autoridad Palestina ha cumplido sus obligaciones, ha aplicado un programa amplio de reformas nacionales y mantiene su compromiso con el derecho internacional para evitar la violencia y el terrorismo. También sostuvo que los palestinos no deben ser castigados por acudir a la ONU, la Corte Internacional de Justicia o la Corte Penal Internacional.
El dirigente palestino defendió el recurso a instituciones internacionales como una vía pacífica y política para reclamar derechos. A su juicio, negar el acceso de la delegación palestina a la sede de la ONU incumple las obligaciones de Estados Unidos como país anfitrión.
Estados Unidos anunció la semana pasada que mantendría la prohibición aplicada el año anterior a funcionarios palestinos. La administración de Donald Trump justificó la medida con una ley estadounidense que sanciona a la Autoridad Palestina si actúa contra Israel en organismos internacionales, impulsa el reconocimiento unilateral de un Estado palestino, paga estipendios a terroristas o glorifica la violencia.










