El Banco de Israel fijó la tasa representativa del shekel frente al dólar en NIS 3,066 por dólar, mientras la moneda israelí alcanzó su punto más débil en dos meses frente a la divisa estadounidense. Durante las operaciones interbancarias de la tarde, el tipo de cambio superó el nivel de NIS 3,07 por dólar por primera vez desde julio.
Entre los factores que impulsan esta tendencia están la diferencia de tasas de interés con Estados Unidos, el aumento de los rendimientos de los bonos, las tensiones en Oriente Medio y el fortalecimiento global del dólar. La incertidumbre está centrada en si se trata de un movimiento temporal o del inicio de una etapa más prolongada de debilidad del shekel.
Ilan Gildin, socio de Karni Family Office y administrador de fondos de cobertura, señaló que la caída del shekel responde a una combinación de factores monetarios y geopolíticos. El aumento de las tasas de interés de la Reserva Federal y las expectativas de más endurecimiento monetario ampliaron la ventaja del dólar y elevaron los costos de cobertura.
También influyen las tensiones regionales, incluidos los ataques hutíes contra Arabia Saudí y los temores de una escalada con Irán, que aumentan la percepción de riesgo y refuerzan al dólar como moneda refugio.
Los movimientos de los mercados bursátiles estadounidenses también suelen afectar al shekel. Cuando los mercados extranjeros suben, las instituciones israelíes venden dólares para ajustar su exposición cambiaria, lo que fortalece al shekel. Cuando los mercados caen, ocurre el efecto contrario.
Yossi Menashe, fundador y CEO de Altshuler Shaham Financial Services, explicó que los acontecimientos en Oriente Medio están impactando en los mercados energéticos, de bonos y de divisas. La falta de avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán impulsó nuevamente los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos.
El fortalecimiento del dólar también es un factor independiente. El índice DXY, que mide el valor de la moneda estadounidense frente a otras divisas principales, alcanzó un máximo de más de dos meses.
A corto plazo, Gildin espera que el tipo de cambio continúe siendo volátil, aunque considera que los superávits de cuenta corriente de Israel y las reservas de divisas del Banco de Israel limitan una mayor depreciación. Una reducción de las tensiones en la región del Golfo podría favorecer nuevamente al shekel.










