A menos de un mes de las elecciones, Benny Gantz asegura que la situación que observa durante su campaña es distinta a la reflejada en las encuestas, que ubican a Azul y Blanco cerca del umbral electoral.
En una entrevista, el líder de Azul y Blanco afirmó que muchos ciudadanos quieren apoyar a su partido, pero temen que no logre superar el límite necesario para entrar en la Knéset. Gantz sostiene que, si consigue cruzar ese umbral, el respaldo podría crecer con rapidez.
El dirigente plantea que Israel necesita dejar atrás los bloques políticos tradicionales y formar un gobierno sionista amplio basado en el centro. Según su visión, la división entre bloques mantiene al país atrapado en conflictos internos y dificulta avanzar en temas importantes.
Gantz también rechazó que las elecciones deban centrarse únicamente en Benjamin Netanyahu. Aunque considera que el primer ministro debería abandonar el cargo, afirmó que los votantes deben pensar en las necesidades del país y de sus familias.
Al recordar las divisiones sociales previas al 7 de octubre, Gantz destacó la unidad que apareció después del ataque de Hamás y sostuvo que Israel debe priorizar la cohesión nacional por encima de las disputas políticas.
El líder de Azul y Blanco marcó diferencias con Itamar Ben-Gvir y afirmó que el próximo gobierno debe construirse desde el centro hacia afuera. También defendió su decisión de incorporarse al gobierno de emergencia tras el inicio de la guerra, al considerar que la situación exigía unidad nacional.
Sobre la guerra, Gantz dijo que Israel debe reconocer tanto los fallos del 7 de octubre como los avances posteriores. Además, afirmó que el país debe impedir que grupos hostiles reconstruyan capacidades militares cerca de sus fronteras.
En relación con el servicio militar de los haredim, propuso exigir la participación de quienes no estudian Torá a tiempo completo, junto con marcos que permitan mantener su identidad religiosa.
A pesar de las dificultades electorales de su partido, Gantz aseguró que su proyecto político va más allá de una sola elección y afirmó que la unidad es clave para el futuro de Israel.










