Vecinos de varias comunidades próximas a la Franja de Gaza denuncian que decenas de zorros han comenzado a entrar en zonas residenciales, a acercarse a las casas y a aparecer en parques infantiles. La presencia de los animales ha despertado preocupación entre los residentes, en especial entre las familias con niños.
Yuval, residente de una de esas comunidades, atribuyó el fenómeno a los cambios ocurridos desde el inicio de la guerra. Explicó que la apertura de las fronteras y la ausencia de cercas alteraron los hábitats de los animales. Primero aparecieron ratas y, durante el último año y medio, también aumentó la presencia de zorros.
En Kfar Maimon, dijo, hay decenas de ejemplares. Advirtió que una mordedura puede ser peligrosa si el animal tiene rabia y sostuvo que la proliferación afecta al entorno y genera miedo entre los vecinos. Otros residentes relataron que los zorros entran en jardines particulares, revisan los contenedores de basura y recorren las calles durante la noche.
Yogev, otro vecino de la zona, dijo que los niños sienten temor cuando salen a la calle y que los animales entran en los patios, toman objetos y buscan comida entre los residuos.
Desde el inicio de la guerra, las comunidades de la zona también han afrontado la presencia de animales vagabundos. En abril de 2024 se informó que cientos de perros procedentes de Gaza habían entrado en Israel. La Autoridad de Naturaleza y Parques advirtió entonces que podían transmitir enfermedades como la rabia a otros animales salvajes, entre ellos zorros y chacales. En uno de los casos, perros mataron a siete ciervos en el área de animales del kibutz Magen.
La preocupación por la rabia aumentó después del crecimiento de los casos registrados en Israel. Desde comienzos de 2026 se contabilizaron 101 casos. En Karnei Shomron, un zorro infectado atacó a 14 personas, entre ellas 11 soldados.










