La Oficina del primer ministro y el Ministerio de Justicia de Israel buscan una vía para que el piloto omaní sospechoso del intento de secuestro de un vuelo de flydubai quede bajo custodia israelí. El hombre permanece hospitalizado en Tabuk, Arabia Saudita, en estado grave, después de que el avión aterrizara allí tras el incidente.
La ausencia de relaciones diplomáticas oficiales entre Israel y Arabia Saudita reduce la posibilidad de una entrega directa. Por esa razón, en Israel se examina una ruta indirecta: que las autoridades saudíes lo trasladen a Emiratos Árabes Unidos y que desde allí se tramite su extradición a Israel. La evaluación israelí sostiene que Riad podría entregarlo a Emiratos de todos modos, aunque la opción de una posterior extradición a Israel también se considera poco probable en esta etapa.
La investigación inicial está en manos de las autoridades saudíes desde el aterrizaje de emergencia. Emiratos Árabes Unidos abrió, por instrucción de su fiscal general, una investigación independiente para determinar si el intento de tomar el control del avión debe ser considerado un acto terrorista. Ambos procesos se desarrollarán en paralelo.
Si el sospechoso pasa a Emiratos, Israel prevé participar en la investigación dentro de la cooperación de seguridad e inteligencia entre Jerusalén y Abu Dabi.
Benjamín Netanyahu dijo durante la noche en entrevistas con CNN y Fox News que el sospechoso es interrogado en Arabia Saudita. Añadió que Israel sigue de cerca la investigación y que “es posible que también participe en ella”, sin aportar más detalles.
Al mismo tiempo, el sistema de seguridad israelí prepara la reanudación de la actividad aérea en la ruta de Dubái. Representantes del Shin Bet tienen previsto llegar durante el día a Emiratos Árabes Unidos para coordinar las medidas de seguridad antes del regreso de los vuelos de compañías israelíes, previsto para los próximos días.










