Representantes del nuevo gobierno sirio y altos cargos de Hezbolá mantuvieron el mes pasado una reunión secreta en Turquía. Fue el primer contacto de este tipo desde la caída del régimen de Bashar al-Assad y la llegada de Ahmed al-Sharaa al poder en Siria.
Reuters atribuyó la información a seis fuentes familiarizadas con el encuentro. La iniciativa partió de los servicios de inteligencia y seguridad de Turquía, principal aliado de al-Sharaa. En las conversaciones participaron funcionarios de los ministerios sirios de Exteriores e Inteligencia y representantes de Hezbolá.
El objetivo fue reducir las tensiones surgidas después del cambio de poder en Damasco. Durante más de una década, las fuerzas vinculadas a al-Sharaa combatieron contra Hezbolá en la guerra civil siria, mientras el grupo libanés respaldó al gobierno de Assad. Las relaciones continuaron tensas después de diciembre de 2024 y Damasco acusó a Hezbolá de mantener el contrabando de armas a través de la frontera con el Líbano.
La delegación siria pidió a Hezbolá que actuara para detener el ingreso de armas a Siria y que desmantelara células inactivas que permanecen en el país, sobre todo en el sur, cerca de Israel. Hezbolá se comprometió a no intervenir en los asuntos internos sirios, pero no dio una respuesta directa a esas exigencias.
Las partes consideraron que hubo avances en asuntos de seguridad, aunque la reunión terminó sin un acuerdo. Una de las fuentes citadas por Reuters afirmó que las posiciones se acercaron, pero que persistieron las principales diferencias.
Irán no participó en las conversaciones. Teherán conocía su existencia y había sido informado con antelación, pero no recibió una invitación. Un funcionario de seguridad libanés dijo a Reuters que las autoridades iraníes expresaron decepción por quedar fuera del contacto directo y que al-Sharaa rechazó por ahora establecer relaciones directas con Teherán.
Ese mismo funcionario atribuyó en parte la falta de un acuerdo final y la ausencia de un anuncio oficial al descontento iraní.
Reuters no pudo verificar el lugar exacto del encuentro en Turquía ni confirmar si hubo otras reuniones. Las fuentes indicaron que el canal de comunicación entre Siria y Hezbolá, con mediación turca, se abrió aproximadamente dos meses antes.
Turquía también busca ampliar su influencia en Siria y estrechar sus vínculos con el gobierno de al-Sharaa, una evolución que, de acuerdo con el texto fuente, mantiene la preocupación en Israel.










