El general de brigada en la reserva Yossi Kuperwasser, exjefe de la División de Investigación de la Inteligencia Militar de Israel, afirmó que el vuelo terrorista de flydubai dejó al descubierto un fallo conceptual en la seguridad de la aviación civil: la presunción de que la amenaza procede principalmente de los pasajeros y no de quienes están dentro de la cabina de mando.
Kuperwasser explicó que la radicalización individual de un piloto puede ser especialmente difícil de detectar. A su juicio, si existe una estructura organizada o si la inteligencia iraní intenta promover una operación de este tipo, hay posibilidades de que los servicios de inteligencia obtengan información. En cambio, señaló que no necesariamente habría indicios previos sobre la radicalización privada de una persona, como la de un piloto relativamente nuevo en flydubai.
El exalto cargo militar situó allí el principal fallo. Sostuvo que no debe partirse de la idea de que todo estará bien, sino de la hipótesis más desfavorable y no de la más cómoda. Comparó ese enfoque con el error que, en su opinión, precedió al 7 de octubre: existían señales problemáticas, pero se asumió que el escenario más grave no se materializaría de forma inmediata.
Kuperwasser también se refirió a la responsabilidad por la masacre del 7 de octubre y la describió como un fracaso amplio del sistema. Incluyó en esa responsabilidad al jefe del Estado Mayor, al jefe de la Inteligencia Militar, a la División de Investigación, a la inteligencia del Comando Sur y al Shin Bet en todos sus componentes.










