Un joven de 23 años de Barrie fue acusado por su presunta participación en cuatro tiroteos ocurridos en Toronto y la región de York, incluidos dos ataques contra sinagogas registrados con aproximadamente una hora de diferencia en marzo, informó CityNews Toronto. Con la detención del tercer sospechoso vinculado a esos hechos, los investigadores señalaron que ya no quedan personas prófugas por los ataques contra los dos lugares de culto judíos.
El primero de esos incidentes se produjo poco antes de la medianoche del 6 de marzo en las inmediaciones de York Hill Boulevard y Clark Avenue West, en Vaughan. Vecinos de la zona alertaron de disparos y, al llegar, agentes de la Policía Regional de York encontraron impactos de bala en las puertas de la entrada principal de la sinagoga Beth Avraham Yoseph de Toronto. Había dos personas dentro del edificio, pero ninguna sufrió heridas.
Poco después de la medianoche del 7 de marzo, la Policía de Toronto recibió avisos por disparos en las cercanías de Glencairn Avenue y Bathurst Street, donde se encuentra la sinagoga Shaarei Shomayim. Los investigadores localizaron daños en el acceso principal compatibles con disparos de arma de fuego. En ese momento, el inmueble estaba vacío.
La proximidad temporal entre ambos ataques, dirigidos contra instituciones religiosas y separados por cerca de una hora, provocó alarma entre las comunidades judías del Área Metropolitana de Toronto y dio lugar a una investigación conjunta de las policías de Toronto y de la región de York.
La policía identifica al tercer presunto implicado
La Policía Regional de York ya había anunciado a comienzos de la primavera cargos contra otros dos sospechosos. El trabajo posterior realizado junto con investigadores de Toronto permitió identificar al joven de 23 años como el tercer presunto implicado en los dos tiroteos contra las sinagogas. Las autoridades indicaron, además, que ya afrontaba cargos por otros dos incidentes con armas de fuego ocurridos en Vaughan y Aurora.
El acusado enfrenta dos cargos de conspiración para cometer un delito grave, cuatro por disparo imprudente de un arma de fuego, dos por daños a propiedad religiosa y otros dos por posesión de bienes obtenidos mediante un delito cuyo valor supera los $5 000. A ellos se añaden varios cargos relacionados con armas.
Pese al arresto, la Policía Regional de York señaló que continúa activa la investigación del grupo de trabajo conjunto y pidió a cualquier persona que disponga de información relevante que se comunique con las autoridades.
El CIJA pregunta quién pudo haber ordenado los ataques
Tras conocerse los nuevos cargos, el Centro para Asuntos de Israel y Judíos (CIJA, por sus siglas en inglés) valoró el avance de la investigación. “La presentación de cargos contra el tercer y último sospechoso en relación con los tiroteos de marzo contra las sinagogas del Área Metropolitana de Toronto marca un avance importante en esta investigación. Al no quedar sospechosos en libertad, elogiamos a la Policía de Toronto y de la región de York por su labor para identificar y detener a todos los presuntos autores de estos ataques”.
La organización sostuvo, no obstante, que permanece sin resolver quién pudo haber ordenado los ataques. “Sin embargo, aún persiste la pregunta fundamental: ¿quién o qué «entidades extranjeras» dirigieron a los acusados de perpetrar los tiroteos? La semana pasada, el jefe de la Policía de Toronto, Myron Demkiw, volvió a expresar su preocupación ante la posibilidad de que jóvenes y delincuentes locales sean contratados para cometer actos de violencia en territorio canadiense”.
El CIJA vinculó esas inquietudes con advertencias previas de organismos canadienses. “Este anuncio se enmarca en el contexto más amplio de la advertencia del Centro Integrado de Evaluación de Amenazas de Canadá sobre la «posibilidad realista» de que el régimen islámico de Irán dirija a elementos criminales locales para atacar a ciudadanos canadienses. Asimismo, la Secretaría de Estado para el Combate del Crimen del gobierno federal ha reconocido que una «entidad extranjera» se encuentra detrás de los ataques contra las sinagogas en Toronto”.
La declaración también hizo referencia a acusaciones formuladas en Estados Unidos. “Los recientes cargos presentados por los fiscales estadounidenses añaden aún más urgencia a estas preocupaciones, ya que la fiscalía sostiene que Kataib Hezbolá, un grupo proxy iraní, dirigió ataques en Canadá a través de redes criminales locales, entre los cuales se incluye el tiroteo en el Consulado de Estados Unidos en Toronto”, señaló el CIJA.
La organización reclamó que las pesquisas continúen más allá de los presuntos autores materiales. “Ahora que los presuntos autores se encuentran bajo custodia, los investigadores deben continuar su labor para identificar y responsabilizar a cualquier persona o actor extranjero que haya reclutado, dirigido o financiado estos ataques. Además, los gobiernos en todos sus niveles deben garantizar que los servicios de seguridad y la policía cuenten con las herramientas necesarias para hacer frente a la peligrosa tendencia de una creciente convergencia entre el terrorismo internacional, el régimen islámico de Irán, la radicalización juvenil y los elementos criminales locales”, concluyó la organización.
Toronto registra nuevos ataques contra objetivos judíos
Toronto y su área metropolitana han registrado un fuerte aumento de la violencia antisemita desde la masacre perpetrada por Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023. Entre los episodios recientes figura el ataque a tiros sufrido a comienzos de marzo por el Templo Emanu-El, en North York, mientras miembros de la congregación celebraban Purim. No hubo heridos, aunque el edificio resultó dañado.
A finales de abril, un hombre intentó irrumpir por la fuerza en una sinagoga ortodoxa de Thornhill, al norte de Toronto, y agredió a una persona antes de escapar. Al día siguiente, una piedra fue arrojada contra el escaparate de una tienda de artículos judaicos de Toronto, en lo que constituyó el tercer ataque contra ese establecimiento.
Más recientemente, dos establecimientos pertenecientes a una panadería de propiedad judía en Toronto fueron atacados con menos de una hora de diferencia.






