El partido de la selección de Israel contra Austria de anoche (jueves) sigue dando de qué hablar en el mundo del fútbol por la celebración del delantero Sayed Abu Farhi. El jugador hizo su festejo habitual: sacó el banderín de córner de su sitio y simuló jugar al snooker con él., pero en un mundo donde se busca atacar a Israel por cualquier tontería, incluso esta celebración terminó convertida en una polémica.
Para el árbitro, Abu Farhi no estaba jugando al snooker, sino haciendo un gesto de disparo hacia los jugadores de Austria. ¿La respuesta? Una segunda tarjeta amarilla que mandó al delantero israelí al vestuario y dejó a Israel con diez jugadores durante 40 minutos.
A la mañana siguiente, el episodio seguía agitando al mundo del fútbol. Cientos de tuits y publicaciones aparecieron a raíz del caso, y también los principales medios del mundo se ocuparon de él. Millones de visualizaciones, cientos de miles de comentarios y una sola pregunta: ¿cuál fue la verdadera intención de Abu Farhi?
Aunque cualquiera que haya visto la celebración puede decir con claridad que Abu Farhi simulaba jugar al snooker —su mano izquierda reproduce exactamente la posición que se adopta en ese juego—, muchos prefirieron afirmar otra cosa. Entre ellos estuvo Al Jazeera, que no tardó en celebrarlo y publicar que el jugador israelí había festejado con un arma, sin mencionar que el propio jugador es árabe.
También hubo comentarios duros de usuarios: “Ni siquiera intentan ocultarlo, disparan a todo lo que se mueve”, “Es un asesino, el árbitro hizo bien”, “Pensó que había niños palestinos en el campo”, además de muchos otros del mismo tenor. Tampoco a ellos, algunos de ellos árabes, les importó en absoluto que se tratara de un jugador musulmán nacido en Baqa al-Gharbiyye.
Pero no todas las reacciones fueron contra Israel. Muchos usuarios revisaron los archivos y encontraron que, aun si el árbitro entendió que Abu Farhi estaba simulando disparar un arma, esa celebración no la inventó el jugador israelí. Otro futbolista bastante conocido ya la había hecho: Neymar. Decenas de publicaciones mostraron al brasileño celebrando mientras usaba el banderín de córner como si fuera un arma, lo que llevó a muchos a preguntarse por qué Neymar nunca recibió una tarjeta amarilla por hacerlo.
La Asociación Israelí probablemente intentará apelar la tarjeta, pero es dudoso que la UEFA considere anularla. Porque cuando la hipocresía y la mentira celebran contra Israel, por lo general nadie quiere “arruinar la fiesta”.










