El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó la presentación de cargos federales por delitos de odio contra Larry Montes, a quien las autoridades señalan por presuntamente irrumpir el viernes en un servicio religioso celebrado en una sinagoga de la ciudad de Nueva York.
De acuerdo con la acusación, durante el servicio de Shabat en la Sinagoga Central Reformista de Manhattan, Montes gritó contra los asistentes, agredió a un feligrés y a un guardia de seguridad, además de causar daños a bienes de la sinagoga.
Las autoridades federales indicaron que Montes ya enfrentaba previamente cargos por delitos de odio en un tribunal de la ciudad de Nueva York.
Según el Departamento de Justicia, un gran jurado del Tribunal Federal para el Distrito Sur de Nueva York lo acusó de dos cargos por delitos de odio, cada uno castigado con una pena máxima de 10 años de prisión.
Asimismo, afronta un cargo por daños a propiedad religiosa con resultado de lesiones corporales, delito que contempla una pena máxima de 20 años de prisión.
El comunicado federal señala que, durante una entrevista realizada tras su arresto, Montes declaró: “Que se jodan los judíos”, “Nunca me afiliaré a ninguna sinagoga asquerosa, ni aquí ni en el maldito Israel”, y afirmó que lo ocurrido en la sinagoga fue “un asunto racial” y “de motivación religiosa”.
El mismo comunicado añade que, durante el incidente, también dirigió un insulto racista contra un guardia de seguridad negro.










