Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos reinstauró un fallo de $656 millones contra la Autoridad Palestina y la Organización para la Liberación de Palestina, después de que la Corte Suprema avalara el año pasado una ley del Congreso que permite que víctimas estadounidenses de ataques terroristas en Israel impulsen sus demandas ante la justicia estadounidense.
La decisión fue emitida por el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito y revierte el criterio que ese mismo tribunal había adoptado hace una década, cuando anuló el veredicto original al considerar que los tribunales de Estados Unidos no podían juzgar demandas contra entidades extranjeras por ataques cometidos fuera del país y no dirigidos contra intereses estadounidenses.
Ahora, a la luz de la sentencia de la Corte Suprema de junio pasado, los jueces concluyeron que corresponde restablecer el veredicto. “Concluimos que el fallo original a favor de los demandantes debe ser reinstaurado. Esta conclusión es consistente con el claro significado de la decisión de la Corte Suprema”, escribieron en una resolución fechada el 30 de marzo.
La Corte Suprema había respaldado una ley aprobada por el Congreso en 2019 para permitir que las demandas de las víctimas avanzaran contra la Autoridad Palestina y la OLP. Ese cambio legal reabrió el camino para recuperar un fallo que había sido dejado sin efecto en 2016, un año después de que un jurado federal concediera a los demandantes los $656 millones.
“Nuestras familias clientas están muy aliviadas de que el tribunal haya reinstaurado el fallo sin requerir un nuevo juicio. Han estado esperando durante mucho tiempo que se haga justicia”, afirmó por correo electrónico el abogado Kent Yalowitz. Otra representante de los demandantes, Nitsana Darshan-Leitner, dijo que estaba satisfecha con la decisión después de 22 años de litigio.
La causa fue presentada al amparo de la Ley Antiterrorista, firmada en 1992 para abrir los tribunales estadounidenses a las víctimas de ataques terroristas internacionales.
El principal demandante, Mark Sokolow, resultó herido junto con su esposa y dos de sus hijas en un atentado suicida cometido en Jerusalén en 2002, en el que murió un hombre de 81 años. También forman parte de la demanda familiares de víctimas de otros ataques terroristas en Israel que dejaron 33 muertos, entre ellos varios estadounidenses, y más de 450 heridos.
En su presentación, los demandantes sostuvieron que el entonces presidente de la OLP, Yasser Arafat, había pagado a los atacantes y a sus familias, y que eso les daba base para reclamar contra su organización bajo la Ley Antiterrorista.
La parte palestina ha sostenido de manera constante que este tipo de casos no debería tramitarse en tribunales estadounidenses. El domingo fueron enviados correos electrónicos a los abogados de los demandados para solicitar comentarios.