El Museo Nacional Weitzman de Historia Judía Estadounidense, en Filadelfia, está más cerca de integrarse a la Institución Smithsonian, en un momento de fuertes tensiones para esta histórica red de museos.
Una nueva comisión del Congreso examinará si el museo debe incorporarse al Smithsonian. Sus integrantes prestaron juramento el martes y celebraron su primera reunión ese mismo día.
En una entrevista exclusiva con la Agencia Telegráfica Judía (JTA), Philip Darivoff, nuevo presidente de la comisión y expresidente del Weitzman, y la vicepresidenta Dara Horn, autora de libros superventas según The New York Times, afirmaron que la incorporación del museo al Smithsonian enviaría un mensaje sobre el lugar fundamental de los judíos en la historia de Estados Unidos.
“Nuestro país hace una declaración distinta cuando afirma que estudiar la historia y la cultura judías estadounidenses es importante para la nación”, dijo Darivoff. Tanto él como Horn esperan que una mayor visibilidad del Weitzman ayude a combatir lo que describieron como una “epidemia de ignorancia” sobre la historia y la cultura judías entre los estadounidenses.
“Esto daría mayor relevancia a la comunidad judía”, dijo Horn a JTA. La autora de “La gente ama a los judíos muertos” y “La solución final a la cuestión judía” señaló que “cuando los judíos aparecen en los programas escolares, suele ser principalmente en relación con el Holocausto”, un enfoque que ha criticado anteriormente por ofrecer una visión demasiado limitada de la vida judía.
Horn explicó que respalda el proyecto del Weitzman porque espera que destaque las contribuciones judías a los ideales fundacionales de Estados Unidos, como el pluralismo religioso.
“Me interesan mucho las conexiones entre la historia judía y muchas de las ideas fundamentales de este país”, afirmó. Añadió que relatos judíos como el éxodo de Egipto, recordado durante la Pascua judía, “inspiraron a los estadounidenses”.

El proceso para incorporar al Weitzman al Smithsonian comenzó en 2024, cuando el Congreso aprobó una ley, promulgada por el entonces presidente Joe Biden, que creó la comisión. Durante los dos años siguientes se trabajó en su conformación. Desde su primera reunión, la comisión dispone de dos años para estudiar la viabilidad de la incorporación y publicar un informe, aunque Darivoff espera concluir la labor mucho antes del plazo.
La incorporación de un nuevo museo al Smithsonian suele requerir años, incluso décadas. Las dos incorporaciones más recientes, el Museo Nacional del Latino Estadounidense y el Museo de Historia de la Mujer Estadounidense, estuvieron en preparación durante mucho tiempo.
Fundado en 1976, el Weitzman ya funciona como museo y está afiliado al Smithsonian, lo que le permite compartir recursos con otras instituciones de la red. A diferencia de un museo que deba construirse desde cero, ya dispone de edificio y colección, algo que sus promotores esperan que agilice el proceso.
Dan Tadmor, director ejecutivo del Weitzman, dijo a JTA que la incorporación al Smithsonian fortalecería su misión educativa.
“Nuestros programas educativos ya tienen alcance nacional, pero, desde luego, nos gustaría ampliarlo”, explicó. “¿Quién rechazaría un plan de estudios elaborado por un museo del Smithsonian?”
El intento del Weitzman de alcanzar una posición más destacada dentro del Smithsonian coincide con los esfuerzos de la administración Trump por ejercer mayor control sobre la institución, que reúne espacios históricos como el Museo Nacional de Historia Estadounidense, la Galería Nacional de Retratos y el Zoológico Nacional.

Durante el verano, la Casa Blanca publicó un informe en el que denunció la presencia de “ideología radical” en los contenidos de los museos. El secretario del Interior, Doug Burgum, anunció recientemente planes para instalar carteles que acusan a los responsables del Smithsonian de sesgo ideológico. El secretario del Smithsonian, Lonnie Bunch III, renunciará a finales de año.
Un representante del Smithsonian declinó comentar ante JTA tanto la posible incorporación del Weitzman como la situación política actual de la institución.
Darivoff y Horn, presidente y vicepresidenta de la nueva comisión, sostuvieron que las tensiones políticas actuales no deberían afectar su trabajo. El Smithsonian “ha atravesado numerosos cambios políticos”, afirmó Horn.
“Creo que concebimos esto como un proyecto a largo plazo sobre el lugar que ocupan los judíos estadounidenses en la historia de este país”, dijo Darivoff. “El Smithsonian es una institución muy importante para Estados Unidos y el gran complejo de museos de nuestra nación. Si Dios quiere, prosperará durante los próximos siglos. Sería un honor formar parte del Smithsonian”.










