Peter Max, uno de los principales exponentes del arte pop, murió el lunes a los 88 años después de una larga enfermedad, según informó su familia. Sus obras de colores intensos y escenas de inspiración cósmica se convirtieron en una de las imágenes más reconocibles de la cultura juvenil estadounidense de las décadas de 1960 y 1970.
Su producción artística estuvo marcada por paisajes surrealistas, estrellas, palomas, símbolos de paz, mariposas y otros elementos asociados con el movimiento hippie. También retrató a figuras como los Beatles, Jimi Hendrix y Mick Jagger, además de personas cercanas a él.
Nació como Peter Max Finkelstein el 19 de octubre de 1937 en Berlín, hijo de padres judíos alemanes. Su familia huyó de Alemania, vivió en China y en 1948 se trasladó a Haifa, Israel, donde permaneció durante varios años. Más adelante pasó por París antes de establecerse en Nueva York en 1953.
Durante su formación artística estudió realismo, aunque desarrolló un estilo muy distinto. Primero creó un estudio de diseño junto a un socio y después continuó su carrera de forma independiente.
Max murió en un hospital de Manhattan. Le sobreviven su hija Libra y su hijo Adam. En un comunicado, su hija recordó que su padre fue su mejor amigo y expresó su deseo de que, además de su legado artístico, sea recordado por su amabilidad, su gentileza y por el interés que siempre mostró en llevar alegría a los demás.










