El Amsterdam Chess Open, un torneo de ajedrez de Holanda, excluirá a partir del 1 de enero de 2027 a todos los jugadores que representen a clubes de Judea y Samaria. Sus organizadores decidieron modificar el reglamento ante las presiones políticas contra la participación del gran maestro israelí Aarón Bagrationi, integrante del club Elitzur Shomron.
La controversia comenzó antes de la próxima edición del torneo, prevista para finales de octubre. Otros ajedrecistas presionaron a los responsables de la competición para impedir que Bagrationi participara. El gran maestro, que representa a Israel ante la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), juega en Elitzur Shomron, un club de Shaarei Tikva, localidad perteneciente al consejo local de Shaar Shomron. Ante las críticas, Bagrationi anunció que no disputaría el torneo. Los organizadores adoptaron después una prohibición general para los jugadores vinculados con clubes de esas zonas.
La decisión llevó este jueves al presidente del consejo local de Shaar Shomron, Yojai Damari, a dirigirse al ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, y al ministro de Cultura y Deportes, Miki Zohar. Damari les pidió que intervinieran de inmediato ante las autoridades de Holanda y las instituciones deportivas internacionales para conseguir la anulación de la medida e impedir que la exclusión de deportistas israelíes sentara un precedente.
Damari calificó la restricción de discriminatoria y afirmó: “El ajedrez y el deporte en general deberían unir a las personas y a los países, no convertirse en instrumentos de boicots políticos contra Israel. Cerrar las puertas de una competición internacional a deportistas por el hecho de jugar en un club israelí de Shaar Shomron es una discriminación grave que consideramos una manifestación de antisemitismo y exclusión”.
El dirigente local advirtió además que una medida de este tipo podría extenderse a otras actividades. “Hoy se trata de un ajedrecista que jugó en Shaar Shomron y mañana podría ser un deportista, un artista, un investigador o cualquier otro ciudadano israelí. Un boicot que comienza en un club de ajedrez no termina en el tablero. Ante la exclusión de israelíes del ámbito internacional, el Estado de Israel debe expresar una postura clara y respaldar a sus ciudadanos y deportistas”, sostuvo.
Desde el propio club, su director, el doctor Hagai Frank, rechazó que la pertenencia a una entidad deportiva sirva como motivo para impedir la participación internacional. Recordó que Elitzur Shomron lleva años dedicado a la enseñanza del ajedrez como medio para promover la excelencia, el pensamiento, el respeto mutuo y el encuentro entre personas. “Nunca hemos preguntado a un jugador cuáles son sus opiniones políticas o dónde vive antes de sentarse ante el tablero. Intentar excluir a alguien de competiciones internacionales por el club en el que juega es exactamente lo contrario del espíritu deportivo”, declaró.
Frank reclamó una respuesta del organismo israelí de ajedrez y de la FIDE. “No se puede permitir que un jugador israelí tenga que elegir entre su club y la posibilidad de competir en el mundo. Espero que la Federación Israelí de Ajedrez y la FIDE respalden claramente a los jugadores y clubes de Israel y dejen claro que los boicots y la exclusión política no pueden convertirse en condiciones para participar”, añadió.










