El diputado suní libanés Fouad Makhzoumi afirmó que el Líbano podría firmar la paz con Israel y sumarse a los Acuerdos de Abraham una vez que Hezbolá sea desarmado y deje de utilizar el territorio libanés como plataforma para atacar a Israel.
Makhzoumi sostuvo que las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel serían posibles si el Estado libanés recupera el monopolio de las armas. También señaló que actualmente existe una frontera fuera del control estatal, lo que permite el tráfico de armamento hacia y desde el país.
El parlamentario vinculó esa cuestión con la recuperación económica del Líbano. A su juicio, el país necesita combatir la corrupción, eliminar el “Estado paralelo” de Hezbolá y establecer un marco jurídico que se aplique por igual a los inversores. Según su planteamiento, la confianza del capital requiere una sola fuerza militar que represente al Estado, una sola ley y un sistema bancario sujeto a las normas internacionales.
Makhzoumi añadió que esas condiciones permitirían evitar que grupos armados arrastren al Líbano a nuevas guerras por razones ideológicas. En ese contexto, defendió la posibilidad de alcanzar la paz con Israel y sostuvo que no ve razones para excluir una futura incorporación libanesa a los Acuerdos de Abraham.
Sus declaraciones se producen en un momento de renovado acercamiento económico entre el Líbano y los Emiratos Árabes Unidos, uno de los países firmantes de los Acuerdos de Abraham. A finales de agosto, ambos gobiernos firmaron un memorando de entendimiento para ampliar la cooperación comercial y las inversiones. Una delegación emiratí de unas 80 personas participó entonces en un foro empresarial celebrado en Beirut.
Makhzoumi afirmó que ya mantiene conversaciones con posibles inversores interesados en el sur del Líbano. Señaló que Hezbolá ha construido allí una red de dependencia económica y social mediante empleos y servicios de salud y educación, y planteó que nuevas inversiones podrían ofrecer alternativas y favorecer el retorno de miembros de la diáspora libanesa.
El diputado también relacionó la salida de población con la falta de estabilidad política y económica. Sostuvo que muchos jóvenes abandonan el país porque no encuentran perspectivas de futuro en un entorno marcado por las amenazas de guerra, la inseguridad y la influencia de grupos armados. Su propuesta sitúa el desarme de Hezbolá, la reforma institucional y una eventual paz con Israel como elementos de una misma estrategia para recuperar estabilidad e inversión.










