Israel y el Líbano cerrarán este jueves en Washington el tercer día de conversaciones mediadas por Estados Unidos sin un acuerdo sobre la retirada parcial israelí del sur del Líbano. No obstante, ambas partes aceptaron extender las negociaciones a una cuarta jornada, prevista para el viernes en el Departamento de Estado, según informó un portavoz de la embajada israelí.
La quinta ronda debía concluir el jueves en el Departamento de Estado. Washington esperaba que finalizara con la firma de un acuerdo marco que contemplara la retirada parcial de Israel de pequeñas áreas dentro de su extensa zona de amortiguación en el sur del Líbano. En esas zonas, las tropas israelíes serían reemplazadas por efectivos de las Fuerzas Armadas Libanesas.
Israel y el Líbano no alcanzaron un acuerdo sobre una retirada parcial israelí del sur libanés, pero aceptaron extender las conversaciones mediadas por Estados Unidos a una cuarta jornada en Washington.
Las áreas previstas para ese relevo han sido denominadas “zonas piloto”. Una fuente israelí sostuvo que esa medida difícilmente podría considerarse una retirada, ya que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mantendrían su zona de amortiguación de seis millas de profundidad en el sur libanés y solo abandonarían lugares donde, según esa posición, ya habían eliminado infraestructura de Hezbolá.
En algunos casos, las FDI han destruido esa infraestructura mediante el arrasamiento completo de pueblos libaneses situados a lo largo de la frontera con Israel. El ejército israelí ha alegado que Hezbolá utilizaba buena parte de esas localidades para planificar y ejecutar ataques contra Israel.
Aunque Israel y el Líbano no alcanzaron un acuerdo, una fuente familiarizada con las negociaciones afirmó que las partes lograron avances el jueves, después de dos primeras jornadas difíciles.
El acuerdo con Irán tensó la negociación
Tanto Israel como el Líbano llegaron a esta quinta ronda molestos con Estados Unidos por su decisión de firmar la semana pasada un acuerdo con Irán que incluía un alto el fuego en el Líbano.
Ambas partes consideraron que ese memorando de entendimiento debilitaba un elemento central de sus conversaciones directas, impulsadas por Estados Unidos precisamente para intentar impedir que Irán tuviera voz y voto en los asuntos libaneses.
La actuación estadounidense llevó inicialmente a Israel a endurecer su posición en las conversaciones de esta semana con el Líbano, al limitar de forma significativa las zonas del sur libanés de las que dijo estar dispuesto a retirarse, según la fuente.
Por su parte, el Líbano entendió que debía adoptar una postura más firme en la negociación con Israel para contrarrestar la percepción de que Irán ejerce sobre los asuntos en territorio libanés una influencia mayor de la que realmente tiene, de acuerdo con la misma fuente.
Las diferencias se estrechan sin cerrar un entendimiento
Como resultado, los negociadores libaneses presentaron mapas con una propuesta de retirada más amplia que la que Israel estaba dispuesto a aceptar en esta etapa, ya de por sí muy limitada por las presiones políticas que enfrenta el Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, añadió la fuente.
Según la fuente, en las últimas 24 horas se han estrechado las diferencias entre ambas partes en torno a una posible retirada israelí, aunque no lo suficiente como para cerrar un acuerdo.
Aun así, debido a la fuerte presión ejercida por Estados Unidos para que las partes salgan de las negociaciones de esta semana con algún tipo de entendimiento, Israel y el Líbano acordaron regresar el viernes al Departamento de Estado con el objetivo de evaluar si es posible alcanzar un consenso, según la fuente.