La OCDE elevó al 2,9 % su previsión de crecimiento económico mundial para 2026, una décima por encima de su estimación de junio. El organismo considera que muchas economías han resistido el impacto de la guerra en Oriente Medio pese al fuerte aumento de los precios de la energía.
Las condiciones financieras generales continúan favorables, con mercados bursátiles al alza y acceso al crédito. La OCDE atribuye parte de esa resistencia a los elevados inventarios de petróleo, al aumento de la oferta procedente de fuera de las economías del Golfo y a medidas de apoyo adoptadas por los gobiernos.
El organismo también señala que las fuertes inversiones en inteligencia artificial han impulsado la producción y el comercio, un factor que podría llevar el crecimiento por encima de lo previsto.
La principal advertencia se concentra en la inflación. Si la guerra en Oriente Medio se prolonga, las presiones sobre los precios podrían persistir. Para este año, la OCDE prevé una inflación general del 4,1 % en el conjunto del G20.
Entre los riesgos adicionales menciona posibles perturbaciones de oferta vinculadas al clima, incluido un episodio muy intenso de El Niño, que afectaría la producción agrícola y aumentaría las presiones sobre los precios de los alimentos.










