El avión cayó unos 17.000 pies mientras pasajeros inmovilizaban al copiloto y dos pilotos fuera de servicio asumían los controles de la aeronave.
El avión cae 17.000 pies mientras los pasajeros reducen al copiloto
Los pasajeros de un vuelo de flydubai entre Dubái y Tel Aviv contaron los momentos de terror que vivieron cuando el avión cayó miles de pies durante un presunto intento del copiloto de estrellarlo. En la aeronave viajaban unas 180 personas. De acuerdo con sus testimonios, el copiloto habría apuñalado al capitán y, poco después, el avión perdió el control y descendió unos 17.000 pies en menos de un minuto.
Varios pasajeros israelíes consiguieron entrar en la cabina e inmovilizar al copiloto, de nacionalidad omaní. Después, dos pilotos que viajaban fuera de servicio tomaron los mandos de la aeronave. Flydubai indicó que los motivos del incidente seguían bajo investigación. Algunos viajeros dijeron que durante esos minutos pensaron en los atentados del 11 de septiembre, mientras intentaban entender qué ocurría dentro de la cabina y si el peligro había terminado.
New Footage Shows Moments After Passengers Seized Control of Flydubai Flight
— ME24 – Middle East 24 (@MiddleEast_24) September 30, 2026
“They attacked us, and we are guarding the pilot here,” one passenger says. pic.twitter.com/oOqaa8H1J8
Tzvika Manes, director ejecutivo de Barak Leumi, la división de suscripción de Bank Leumi, fue uno de los pasajeros que se abalanzaron sobre el copiloto. Su hija menor estaba en el baño cuando su esposa escuchó ruidos procedentes de la cabina. Otro integrante de la tripulación entró, vio el apuñalamiento y sacó de allí al agresor. Entonces tres pasajeros se lanzaron sobre él con todas sus fuerzas y consiguieron reducirlo.
Los pasajeros ataron al hombre con los auriculares del sistema multimedia del avión. Mientras eso ocurría, la aeronave atravesaba un descenso brusco y permanecía sin control estable. La intervención permitió que los dos pilotos que viajaban como pasajeros accedieran a los mandos. A partir de ese momento comenzaron a intentar estabilizar el avión, mientras el capitán herido recibía atención y los viajeros seguían sin saber con claridad qué había ocurrido dentro de la cabina.
Datos centrales del ataque ocurrido durante el vuelo
- En el avión viajaban unas 180 personas.
- La aeronave descendió unos 17.000 pies en menos de un minuto.
- Pasajeros israelíes redujeron al copiloto y lo ataron con auriculares.
- Dos pilotos fuera de servicio asumieron los controles del avión.
- Flydubai indicó que los motivos del incidente seguían bajo investigación.
Los videos muestran al capitán herido tras el ataque en la cabina
Las grabaciones realizadas por los propios pasajeros muestran lo ocurrido después del brusco descenso. En uno de los videos se ve al capitán cubierto de sangre y tendido en el suelo, fuera de la cabina, mientras varias personas intentan atenderlo. A poca distancia aparece otro miembro de la tripulación atado y aparentemente inconsciente. También se escucha a varios pasajeros felicitar a quienes intervinieron y decirles que habían salvado el avión.
Uno de los viajeros explicó que habían sido atacados y que estaban protegiendo al piloto. Otro afirmó que alguien había intentado asesinarlo y que ellos habían reducido al atacante. En la grabación, una persona señala al hombre inmovilizado y lo identifica como quien había apuñalado al capitán. Los testimonios recogidos después del aterrizaje coincidieron en describir un forcejeo cerca de la cabina seguido por una pérdida repentina del control de la aeronave.
With bloodstains on his shirt: One of the Israeli civilians who helped subdue the hijacker on the Flydubai flight meets Prime Minister Benjamin Netanyahu after arriving back in Israel. pic.twitter.com/uipyPt32g7
— Israel National News – Arutz Sheva (@ArutzSheva_En) September 30, 2026
Daniel, otro pasajero, escuchó primero un forcejeo procedente de la cabina. La puerta estaba ligeramente abierta y alcanzó a ver que intentaban sacar a alguien. Tres israelíes que estaban sentados detrás de él se acercaron para comprobar qué ocurría. En ese momento, el avión comenzó a caer con mucha fuerza, con la nariz hacia abajo, mientras realizaba un giro violento que aumentó la sensación de que la aeronave estaba completamente fuera de control.
Daniel entendió después que el copiloto había apuñalado al capitán y que, una vez reducido el atacante, dos pilotos que viajaban como pasajeros asumieron los controles. El giro terminó, pero durante unos minutos el avión siguió descendiendo de manera descontrolada. Recordó que esos minutos parecieron una eternidad y que llegó a pensar que todo había terminado. La escena le hizo pensar que estaba ocurriendo otra vez algo como los atentados del 11 de septiembre.
Los pasajeros describen minutos de caída, miedo y falta de control
Daniel dijo que, en ese momento, no tenía dudas de que se trataba de un atentado terrorista. Había escuchado los gritos del forcejeo y visto la sangre del piloto en el suelo después de que lo sacaran de la cabina. También calificó de héroes a los tres israelíes que se enfrentaron al copiloto y aseguró que era difícil explicar la magnitud de lo que habían hecho. Incluso después de reducirlo, sin embargo, los pasajeros no sabían si el peligro había terminado.
Daniel miró por la ventana y solo vio desierto. Al darse cuenta de que Irán se encontraba relativamente cerca, llegó a pensar que alguien estaba secuestrando el avión para llevarlo hacia ese país. Los dos pilotos que habían tomado los controles no se comunicaron de inmediato con los pasajeros porque, aparentemente, estaban concentrados en estabilizar la aeronave. Durante ese tiempo, nadie sabía con claridad qué ocurría dentro de la cabina ni cuál era el destino del vuelo.
Daniel contó que dos auxiliares de vuelo de flydubai estaban completamente desbordados, aterrados y sin saber cómo manejar la situación. La tensión comenzó a bajar cuando finalmente escucharon al piloto dirigirse a los pasajeros y anunciar que iban a aterrizar. Otra mujer que viajaba a bordo contó que primero escucharon gritos. Cuando se abrió la cabina, vieron sangre y supieron que alguien había apuñalado al piloto con una navaja.
Pasajeros israelíes ayudaron a miembros de la tripulación a inmovilizar al atacante. Mientras el avión seguía en peligro, varios comenzaron a rezar el «Shemá Israel», oración que los judíos también han recitado tradicionalmente ante la muerte. La mujer recordó que hubo momentos en los que pensaron que no saldrían vivos del avión. Noam, otra pasajera, relató que los gritos comenzaron cuando la gente comprendió que uno de los pilotos había sido apuñalado y el avión descendía a gran velocidad.
Otros viajeros recuerdan una caída brusca y gritos en la cabina
Hila Gayer vivió el descenso mientras su hija se encontraba en el baño. Lo describió como una caída enorme, acompañada de gritos descontrolados y sin que los pasajeros entendieran qué estaba ocurriendo. Miryam Shira Ohayon afirmó que durante el altercado el avión estuvo prácticamente fuera de control. Según su relato, el copiloto intentó asesinar al capitán y llevar a cabo un atentado suicida haciendo que la aeronave se estrellara.
Ohayon aseguró que el avión realmente iba camino de estrellarse y que la rápida reacción de varias personas permitió dominar al copiloto y neutralizarlo. Un médico que viajaba en la aeronave prestó primeros auxilios. Fuera del capitán, no se reportaron otros heridos entre los pasajeros, aunque durante el incidente el principal temor era que el avión terminara estrellándose antes de que los pilotos que habían asumido los controles consiguieran estabilizarlo.
Yasmin Abukasis, madre de Ohayon, recibió una llamada de su hija desde Arabia Saudita. La joven le contó que un piloto había intentado matar al otro con un cuchillo y que los pasajeros habían escuchado gritos. Otra mujer se acercó a la cabina, vio una gran cantidad de sangre y comenzó a pedir ayuda. Varias personas entraron entonces y consiguieron atrapar al hombre mientras la aeronave iniciaba un descenso que muchos pasajeros interpretaron como el comienzo de un accidente fatal.
Mientras eso sucedía, el avión comenzó a descender de manera vertiginosa y muchos pasajeros pensaron que iban a morir. Asaf y Ofir Shani, que estaban sentados casi al fondo de la aeronave, aseguraron que los auxiliares de vuelo prestaron poca ayuda durante el incidente. Los tripulantes apenas dieron instrucciones cuando el avión empezó a girar fuera de control. Ofir Shani señaló además que el sistema de intercomunicación aparentemente no funcionaba.
El vuelo aterriza de emergencia en Tabuk después de ser estabilizado
En un momento determinado, los auxiliares comenzaron a recorrer los pasillos intentando tranquilizar a los pasajeros y diciéndoles que el avión aterrizaría en Tel Aviv. No ocurrió así. La aeronave realizó un aterrizaje de emergencia en Tabuk, Arabia Saudita. Ofir Shani sostuvo además que los auxiliares parecían estar tan aterrados como los propios pasajeros, mientras los viajeros intentaban averiguar qué había sucedido y si la situación estaba ya bajo control.
Almog Italie comparó la caída de miles de pies en cuestión de segundos con una montaña rusa. La sensación, según recordó, era similar a atravesar una turbulencia extremadamente fuerte, aunque no había turbulencia. Pese a eso, afirmó que no se produjo una histeria generalizada. Incluso mientras se desarrollaba la pelea cerca de la cabina y otros pasajeros trataban de controlar la situación, buena parte de la gente consiguió mantener la calma.
Después del aterrizaje en Tabuk, Italie destacó el trato que recibieron del personal saudí del aeropuerto. Explicó que los estaban atendiendo y que, en ese momento, dependían completamente de ellos. Con una sonrisa, resumió la situación diciendo en inglés: «¡En Arabia Saudita confiamos!». El aterrizaje puso fin a los minutos de incertidumbre dentro del avión, aunque los pasajeros todavía debían esperar antes de poder continuar el viaje hacia Israel.
Los pasajeros regresan a Israel horas después en otro vuelo de flydubai
Horas más tarde, los pasajeros salieron de Arabia Saudita en otro vuelo de flydubai rumbo a Israel. El trayecto duró unos 45 minutos. Antes de despegar hubo una demora porque algunos pasajeros se sentían incómodos con la idea de volver a Israel utilizando la misma aerolínea después de lo ocurrido durante el vuelo anterior y del aterrizaje de emergencia que los había llevado a Tabuk.
El regreso cerró un episodio en el que los pasajeros describieron un ataque dentro de la cabina, un descenso de miles de pies, la intervención de varios viajeros y la actuación de dos pilotos fuera de servicio que asumieron los mandos. Flydubai mantenía bajo investigación los motivos del incidente, mientras los testimonios de quienes viajaban a bordo reconstruían los minutos que transcurrieron desde el forcejeo en la cabina hasta el aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.










