La propuesta de desarme aprobada por Hamás establece que el grupo terrorista entregará directamente al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG) las armas en poder de su fuerza policial, según explicó un funcionario de la Junta de Paz durante una rueda informativa con periodistas.
Después se procederá al desmantelamiento de las armas pesadas, los depósitos de armamento y los túneles existentes en Gaza. Las armas personales serán las últimas en entregarse, de acuerdo con la legislación vigente de la Autoridad Palestina, que permite portar un arma bajo condiciones estrictas siempre que esté debidamente registrada.
El proceso también obligará a entregar sus armas a las milicias respaldadas por las FDI y a los clanes armados que operan en Gaza, según el funcionario de la Junta de Paz.
Aunque el armamento quedará bajo control del NCAG, la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) colaborará en las tareas de desmantelamiento. Sus responsables ya estudian mecanismos para garantizar que las entregas se realicen de forma segura.
La aplicación del marco avanzará gradualmente por toda la Franja y estará vinculada de manera estricta a las retiradas de las FDI. Ambos procesos serán supervisados por el Comité Internacional de Verificación.
El plan se regirá por el principio de “una autoridad, una ley y un arma”, con el objetivo de “que no acabemos en una situación en la que el NCAG tenga control durante el día y terroristas salgan por la noche para interrumpir este proceso”, afirmó el funcionario de la Junta de Paz.
Todas las facciones de Gaza también firmarán un “Acuerdo de Paz Social” para evitar que un grupo se vuelva contra otro después de la entrega de las armas, añadió.
Durante la llamada informativa apenas se ofrecieron detalles sobre la reconstrucción de Gaza, salvo que estará supervisada por la Junta de Paz y el NCAG “de acuerdo con los estándares internacionales”, según el funcionario.
Otro representante de la Junta de Paz señaló que los trabajos comenzarán en las zonas donde haya concluido el desmantelamiento. El primer proyecto piloto de viviendas está previsto para principios de 2027 en las ruinas de Rafah, ciudad situada en el sur de Gaza.
La Junta de Paz ha obtenido promesas por $16.000 millones, procedentes principalmente de países del Golfo, aunque se abstuvo de cobrar esos fondos hasta que Hamás aceptara la propuesta de desarme, de acuerdo con el funcionario estadounidense.
El promotor inmobiliario israelí-chipriota Yakir Gabay, miembro de la Junta Ejecutiva del Ejecutivo de Paz de Gaza, ha negociado con contratistas cuya identidad no se ha revelado y ha conseguido reducir los costes de los proyectos de reconstrucción, añadió el funcionario estadounidense.






