Un “alto funcionario israelí” reiteró ante periodistas la oposición de Jerusalén a la propuesta de desarme aprobada el jueves por Hamás y respaldada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
“En respuesta a varias publicaciones esta mañana sobre el progreso político en la Franja de Gaza, Israel ha reiterado que no habrá retirada de las FDI de la actual Línea Amarilla sin el verdadero desarme de Hamás”, afirmó el funcionario.
El jueves, la misma fuente había difundido un comunicado en el que rechazaba de forma más explícita la propuesta de la Junta de Paz. Sostuvo entonces que el plan no satisfacía la exigencia israelí de un desarme completo de Hamás, que, según indicó, debía producirse antes de cualquier retirada de las FDI.
El funcionario no detalló qué aspectos concretos objeta Israel del mecanismo planteado por la Junta de Paz para retirar gradualmente todas las armas de Hamás. Sin embargo, su última declaración precisa que las fuerzas israelíes ni siquiera retrocederán desde la Línea Amarilla actual, mucho menos hasta la demarcación original fijada en el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025.
Israel amplió su control de Gaza desde aproximadamente el 53 % hasta más del 60 %, en una violación del alto el fuego que la Junta de Paz aparentemente toleró mientras trataba de convencer a Hamás de que aceptara su propuesta de desarme.
Tras la aprobación del plan por parte de Hamás, se espera que Israel retire sus fuerzas hasta la Línea Amarilla original, que dividía la Franja aproximadamente entre una mitad oriental y otra occidental. Un funcionario de la Junta de Paz señaló que ese repliegue debería producirse en los próximos días y constituirá una de las primeras pruebas del acuerdo.
Hamás ha advertido que no avanzará en la entrega de sus armas si Israel no se retira hasta la demarcación original. La declaración del funcionario israelí anónimo, sin embargo, indica que Jerusalén no tiene intención de hacerlo.
El primer ministro Benjamin Netanyahu aún no se ha pronunciado públicamente sobre la aceptación de la propuesta de desarme por parte de Hamás, celebrada por Estados Unidos.
Un alto funcionario estadounidense advirtió el jueves que Trump se sentirá “muy decepcionado” si Israel impide que avance el plan de Washington para Gaza.






