La Junta de Paz cuestiona los bombardeos mientras Israel rechaza las condiciones del acuerdo de desarme alcanzado con Hamás.
Los ataques ponen en duda la aplicación inmediata del acuerdo
El enviado a Gaza de la Junta de Paz, Nickolay Mladenov, lamentó los ataques israelíes registrados durante los dos días anteriores en la Franja. Según afirmó, las ofensivas acabaron con vidas civiles y destruyeron suministros médicos de los que depende la población. El personal sanitario de Gaza informó que los bombardeos lanzados desde la noche del sábado hasta la tarde del domingo causaron al menos 17 muertos, entre ellos varios niños.
En una publicación en X, Mladenov señaló que los ataques se produjeron después de los esfuerzos de la Junta de Paz y de los mediadores de Egipto, Turquía, Qatar y Estados Unidos. Esas gestiones buscaban que las facciones palestinas aceptaran una hoja de ruta para aplicar el plan del presidente Donald Trump, cedieran el gobierno civil de Gaza y desmantelaran su arsenal.

El enviado añadió que su equipo trabajaba con las partes, los mediadores y los socios regionales para reducir la tensión y facilitar la ejecución íntegra del plan. También sostuvo que alcanzar una paz duradera resulta difícil, pero posible si todos realizan su máximo esfuerzo. La Junta de Paz esperaba que la aprobación del desarme por parte de Hamás, alcanzada el jueves tras meses de negociaciones, permitiera iniciar de inmediato su aplicación.
Sin embargo, Israel manifestó su rechazo a las condiciones del acuerdo y anunció que no colaborará con su ejecución, lo que deja en duda su puesta en marcha. La propuesta establece que Hamás entregue progresivamente sus armas a una nueva administración palestina, aunque el armamento permanecería dentro de Gaza. También exige que Israel comience a retirarse de las zonas ocupadas antes de que la milicia complete su desarme.
Principales condiciones y objeciones del pacto de desarme
- Hamás debe entregar progresivamente sus armas a una nueva administración palestina.
- Israel debe iniciar su retirada antes de que concluya el desarme de la milicia.
- El armamento permanecería dentro de Gaza durante las primeras etapas del proceso.
- Israel considera que el acuerdo no responde a sus exigencias de desmilitarización total.
Israel exige el desarme total antes de retirar tropas de Gaza

Un funcionario israelí indicó que Jerusalén había comunicado a la Casa Blanca sus graves preocupaciones de seguridad respecto del pacto. Esa declaración contrastó con las palabras previas de Trump, quien aseguró que Israel estaba muy satisfecho con el acuerdo. Doron Spielman, portavoz de la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu, afirmó que, según la inteligencia israelí, Hamás pretende reconstruir sus capacidades militares en lugar de avanzar hacia una desmilitarización real.
Spielman aseguró que el ejército israelí no abandonará Gaza, donde mantiene el control de más del 60 % del territorio, antes de que el grupo entregue sus armas. Según su evaluación, un repliegue previo permitiría que Hamás ampliara rápidamente su presencia, reconstruyera su infraestructura, amenazara de nuevo a las comunidades israelíes e intentara perpetrar otro ataque como el del 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra.
El portavoz insistió en que el desarme implica la entrega física de las armas. La oficina de Netanyahu ya había señalado el jueves que Israel exige el desarme total de Hamás, incluida la retirada del armamento de Gaza y la desmilitarización completa de la Franja, como condición para cualquier proceso de retirada. El comunicado agregó que el pacto no ofrece una respuesta suficiente a esas exigencias.
Un funcionario de la Junta de Paz afirmó que las partes atraviesan un momento tenso debido a la continuidad de los ataques aéreos y a la insistencia de altos cargos israelíes en que no han aceptado suspender las operaciones contra Hamás. La fuente señaló que intentaban superar el obstáculo y alcanzar un periodo de calma, al considerar que ese paso resulta fundamental para avanzar.
La Junta de Paz sostiene que Israel conocía toda la hoja de ruta

De acuerdo con las autoridades sanitarias locales, los bombardeos ejecutados durante la noche del sábado y el domingo dejaron al menos nueve muertos. Por su parte, el ministro de Energía israelí, Eli Cohen, aseguró que las ofensivas no se detendrían pese a que Hamás hubiera firmado el plan de desarme respaldado por Estados Unidos. Un funcionario de la Junta de Paz respondió que el cese de las operaciones militares es un elemento central del plan.
La misma fuente sostuvo que Israel recibió información exhaustiva mientras se elaboraba el acuerdo. Según explicó, la hoja de ruta cambió muy poco desde el inicio hasta la conclusión de las negociaciones. Añadió que los mediadores mantuvieron los principios iniciales y que el pacto aplica el plan de paz integral presentado por Trump y respaldado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
El funcionario afirmó que Israel había aceptado ambos elementos y recibió información completa sobre el desarrollo de las distintas etapas. La tensión también generó frustración entre integrantes de la Junta de Paz. El político palestino exiliado Mohammed Dahlan aseguró que los mediadores ya preveían que Netanyahu intentaría obstaculizar la hoja de ruta para el desarme de Gaza.
Dahlan escribió en X que sabían que Netanyahu haría todo lo posible para destruir la oportunidad promovida por Trump junto con Egipto, Qatar y Turquía. Añadió que habían trabajado durante semanas y advertido sobre las posibles acciones del Gobierno israelí. También prometió que continuarían trabajando para detener la ofensiva y proteger a la población de Gaza.
Funcionarios estadounidenses cuestionan la continuidad de ataques

El Canal 12 de Israel citó a un funcionario estadounidense anónimo que expresó su frustración por la actuación israelí. La fuente señaló que el acuerdo era el resultado de ocho meses de negociaciones destinadas a lograr la desmilitarización de Gaza y cuestionó la continuidad de los ataques, al considerar que podían ofrecer a Hamás una excusa para retirarse del proceso.
El funcionario agregó que la situación aísla aún más a Israel en Medio Oriente, porque los países mediadores la interpretan como una prueba de que Netanyahu no cumple su palabra ni busca la paz. También criticó la muerte de tres niños durante los ataques y empleó términos severos para describir la imagen que, a su juicio, proyecta Israel.
El plan de paz de 20 puntos presentado por Trump exige que Hamás entregue sus armas y destruya su red de túneles. También contempla la retirada de las fuerzas israelíes, la instalación de un gobierno tecnocrático palestino, el despliegue de una fuerza internacional de seguridad y la reconstrucción de Gaza. El desarme ha sido uno de los principales puntos de disputa y mantuvo paralizadas las conversaciones durante meses.
Al anunciar el acuerdo el jueves en redes sociales, Trump afirmó que su aplicación avanzaría mediante fases cuidadosamente estructuradas. El pacto dispone que las armas controladas por la policía dirigida por Hamás sean entregadas al Comité Nacional para la Administración de Gaza, respaldado por Estados Unidos, una vez que ese organismo llegue al territorio. La fecha de su llegada todavía no está definida porque depende de varias medidas previas.
El desarme y la retirada israelí avanzarán mediante varias etapas

Después de la instalación del comité palestino y del despliegue de las fuerzas internacionales, comenzará el almacenamiento y desmantelamiento de las armas pesadas. El proceso también incluirá la destrucción de los centros de producción militar y de los túneles. Según el acuerdo, ese procedimiento estará condicionado a una retirada israelí por etapas, aunque todavía no se ha fijado un calendario concreto para completar la entrega del arsenal.
Las áreas de Gaza bajo control israelí están, en su mayoría, destruidas y despobladas. La mayor parte de los dos millones de palestinos permanece en la zona dominada por Hamás, donde cientos de miles de personas viven en campamentos de tiendas de campaña y en barrios arrasados. Se considera poco probable que Israel retire un contingente importante o haga otras concesiones antes de las elecciones de octubre.
Netanyahu afronta una difícil campaña por la reelección, mientras sus socios de coalición le exigen mantener la presión sobre Hamás y conservar fuerzas dentro de la Franja. Aunque la intensidad de los combates ha disminuido, al menos 1.230 personas han muerto en Gaza desde la entrada en vigor del alto el fuego en octubre de 2025, según el Ministerio de Sanidad local, administrado por Hamás.
Ese balance no diferencia entre civiles y combatientes y no ha sido verificado de manera independiente, aunque Israel ha aceptado generalmente los cálculos del organismo. Las autoridades israelíes sostienen que sus ataques responden a incumplimientos de la tregua o se dirigen contra operativos que representan una amenaza. Los grupos armados también han continuado disparando contra las tropas israelíes. Cinco soldados israelíes han muerto desde el inicio del alto el fuego.





