El Gobierno aprobó durante la noche una reforma integral del sistema de rehabilitación para soldados y miembros de las fuerzas de seguridad heridos de las FDI. La medida recoge las recomendaciones presentadas el mes pasado por un comité público, después de que se advirtiera que el sistema actual podría colapsar por el aumento de las bajas desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que dio inicio a una guerra en varios frentes.
La reforma convertirá el Departamento de Rehabilitación del ministerio de Defensa en una autoridad nacional con mayor independencia, financiación y personal. También reducirá los trámites burocráticos, incorporará inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas, y ampliará los servicios de rehabilitación y atención de salud mental.
Cada veterano herido contará con un gestor de casos encargado de coordinar su tratamiento y sus prestaciones. Además, se simplificarán los procedimientos para determinar la elegibilidad, se ampliará el apoyo psicológico para los familiares y un nuevo sistema automatizado actualizará de forma proactiva los beneficios correspondientes.
“El plan que aprobamos les proporcionará un sistema de apoyo amplio y completo”, afirmó el primer ministro Benjamin Netanyahu. “Nuestros soldados heridos entraron en combate para defender el estado, y nosotros luchamos por ellos y por su rehabilitación. Esto no es solo nuestro deber moral, es nuestro deber nacional”.
El ministro de Defensa, Israel Katz, aseguró que la medida cambia de manera fundamental la atención que reciben los heridos. “La decisión gubernamental de hoy es una reforma histórica que hemos liderado en el sistema de rehabilitación de soldados y personal de seguridad heridos de las FDI. Cambia fundamentalmente la forma en que el Estado de Israel trata a los heridos”, declaró. “Nuestra responsabilidad ahora es implementar estas decisiones en su totalidad”.
La reforma fue aprobada después de que el ministerio de Defensa advirtiera a comienzos de este mes que el sistema de rehabilitación tenía dificultades para responder al aumento sin precedentes de las víctimas de la guerra.
Según el ministerio, alrededor de 26.200 soldados y miembros de las fuerzas de seguridad heridos de las FDI han solicitado tratamiento desde el inicio de la guerra. Cerca del 65 por ciento presenta problemas psicológicos.
Las autoridades prevén que el número de veteranos heridos atendidos por el ministerio supere los 90.000 en 2026 y llegue a unos 100.000 en 2028.






