Israel reforzó su estado de alerta ante señales de una decisión militar de Estados Unidos sobre Irán, mientras aumentan las amenazas, la presión diplomática y el impacto económico.
Israel y Estados Unidos ajustan sus planes ante un nuevo choque
Israel elevó su estado de alerta y apuró sus preparativos ante la posibilidad de una nueva fase de combates con Irán, en un contexto definido por señales que apuntan a una decisión militar de Estados Unidos. La televisión israelí informó este jueves que el presidente Donald Trump se acerca a una determinación sobre una acción renovada, mientras las autoridades israelíes evalúan un escenario de escalada inminente y ajustan sus consultas internas.
La información coincidió con una reunión en la Casa Blanca, donde Trump recibió del jefe del Comando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, una actualización sobre opciones militares. Al mismo tiempo, responsables israelíes mantuvieron consultas intensivas ante lo que consideran un avance de Washington hacia una determinación cercana. Ese movimiento reforzó en Israel la percepción de que la fase diplomática puede agotarse en pocos días y abrir paso a decisiones más duras.
Channel 12 informó que en Israel se contempla que las negociaciones entre Washington y Teherán puedan derrumbarse a comienzos de la próxima semana. Según ese reporte, ministros del gabinete que recibieron informes en los últimos días creen que Estados Unidos podría necesitar dar un impulso a su campaña de presión en el estrecho de Ormuz mediante ataques contra instalaciones iraníes de gas y energía, además de infraestructura gubernamental.
Dentro de esos preparativos, Israel y Estados Unidos trabajaban también en la proyección de una amenaza naval creíble sobre Irán. Antes de la reunión entre Trump y Cooper, un funcionario estadounidense dijo a Reuters que el mandatario iba a recibir información sobre planes para una serie de nuevos ataques militares con el objetivo de obligar a Irán a negociar el fin de la guerra. El escenario incluye presión militar directa y medidas para condicionar la posición iraní.
Claves del escenario militar y estratégico
- Trump recibió en la Casa Blanca una actualización sobre opciones militares del jefe del CENTCOM, Brad Cooper.
- Israel cree que las negociaciones entre Washington y Teherán pueden fracasar a comienzos de la próxima semana.
- Entre las opciones evaluadas figuran ataques contra instalaciones iraníes de gas, energía e infraestructura gubernamental.
- Israel y Estados Unidos también trabajaban en una amenaza naval creíble sobre Irán en el estrecho de Ormuz.
- Axios informó que otro plan incluye fuerzas terrestres para tomar parte del estrecho y reabrir el tráfico comercial.
Washington evalúa nuevos ataques y armas para forzar a Teherán
Axios añadió que otro de los planes que iban a ser presentados a Trump incluía el uso de fuerzas terrestres para tomar el control de una parte del estrecho y reabrirla al tráfico marítimo comercial. Según funcionarios, el presidente también estudia ampliar el bloqueo estadounidense o incluso declarar una victoria unilateral. Las alternativas muestran que la Casa Blanca considera una gama amplia de medidas coercitivas, con distintos niveles de intervención directa.
Bloomberg informó además que el CENTCOM solicitó el envío a Oriente Medio del misil hipersónico Dark Eagle para un eventual uso contra Irán. Si eso ocurre, sería la primera vez que Washington despliega esa tecnología. La petición surgió después de que Irán trasladara sus lanzadores de misiles fuera del alcance del Precision Strike Missile del Ejército estadounidense, que es el sistema actualmente desplegado, según una fuente con conocimiento directo del pedido.
Esa solicitud al ejército estadounidense seguía pendiente y el CENTCOM declinó comentar la información. En paralelo, el ministro de Defensa, israelí, Israel Katz, advirtió que, aunque su país respalda los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos, podría verse obligado a intervenir otra vez. Durante una ceremonia de ascenso del próximo jefe de la Fuerza Aérea israelí, Omer Tischler, afirmó que pronto puede exigirse una nueva acción para eliminar amenazas existenciales atribuidas a la República Islámica.
Katz sostuvo que Irán ha sufrido golpes extremadamente severos durante el último año, al punto de retroceder años en todos los ámbitos. También afirmó que Trump, en coordinación con Benjamin Netanyahu, encabeza el esfuerzo para completar los objetivos de la campaña de una forma que impida que Irán vuelva a ser una amenaza para la existencia de Israel, de Estados Unidos y del llamado mundo libre durante las generaciones venideras.
Irán amenaza con responder y la crisis golpea mercados y diálogo
El ministro israelí añadió que su gobierno apoya ese esfuerzo y aporta el respaldo necesario, aunque pronto puede verse obligado a actuar de nuevo para asegurar que se cumplan los objetivos. Desde Irán, la respuesta mantuvo el mismo tono. El comandante de la fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica, Majid Mousavi, advirtió que incluso una operación enemiga corta y táctica recibiría una respuesta con ataques dolorosos, prolongados y extensos.
A su vez, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que el bloqueo de los puertos iraníes equivale en los hechos a una extensión de las operaciones militares de Washington. Según su posición, la continuidad de ese enfoque opresivo resulta intolerable. Pese a esas declaraciones, Trump dijo esta semana a ejecutivos petroleros y a funcionarios de seguridad nacional que se preparen para un bloqueo estadounidense prolongado con el fin de forzar a Teherán a abandonar su programa nuclear.
La escalada ya tuvo impacto en los mercados. El petróleo alcanzó este jueves su nivel más alto en cuatro años y el Brent, referencia internacional, subió más de 7 % hasta $126 por barril antes de moderarse durante la tarde en Londres. Trump afronta además presión interna para poner fin a la operación militar, que resulta impopular incluso entre sectores de su propia base política y tiene efecto directo sobre el precio de los combustibles.
Del otro lado, la economía iraní también acusa el golpe, con el rial en mínimos históricos frente al dólar. Teherán propuso relajar su férreo control sobre el estrecho de Ormuz si Washington levanta el bloqueo y se abren negociaciones más amplias. Sin embargo, la administración Trump insiste en que el programa nuclear iraní debe formar parte de cualquier discusión. En ese marco, Esmaeil Baghaei dijo que no es razonable esperar avances rápidos en las conversaciones con Estados Unidos.