El Gobierno de Israel aprobó la asignación de mil millones de shekels, unos 351 millones de dólares, al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas de Defensa de Israel para financiar los juicios de los terroristas palestinos acusados de participar en la masacre del 7 de octubre de 2023.
Israel financiará los juicios del 7 de octubre con una partida de mil millones de shekels destinada a infraestructura judicial, personal, sistemas informáticos y servicios de retransmisión entre 2026 y 2029.
La decisión se produjo después de que la Knéset aprobara una ley para crear un tribunal militar especial encargado de juzgar a los implicados en las atrocidades cometidas durante la invasión encabezada por Hamás contra comunidades israelíes, bases militares y civiles en el sur del país.
Los fondos se distribuirán a lo largo de los años 2026 a 2029 y servirán para levantar la infraestructura física necesaria para aplicar la ley. El presupuesto cubrirá instalaciones para el tribunal, la fiscalía y un centro de mando de las FDI, además del mantenimiento de edificios y sistemas tecnológicos.
Presupuesto para el tribunal militar especial
La partida aprobada también financiará la contratación del personal necesario para desarrollar los procesos judiciales, junto con servicios de retransmisión y otras necesidades operativas vinculadas al nuevo tribunal. Los juicios serán públicos y se transmitirán mediante un sitio web creado específicamente para ese propósito.
El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que el Estado llevará ante la justicia a los autores de “la masacre más brutal cometida contra el pueblo judío desde el Holocausto”. También sostuvo que Israel enviará un mensaje claro a sus enemigos: quien masacre, asesine, viole y secuestre a ciudadanos israelíes “pagará el precio íntegro”.
La suma aprobada representa aproximadamente la mitad de la estimación del Ministerio de Hacienda, que calculó en unos 2.000 millones de shekels, cerca de 689 millones de dólares, el coste de aplicar el proyecto de ley. El Ministerio de Defensa manejó una previsión más alta, cercana a los 5.000 millones de shekels, equivalentes a unos 1.720 millones de dólares.
Cargos de genocidio y restricciones a liberaciones
La ley permite al tribunal especial imputar a los agresores todos los delitos pertinentes, incluido el genocidio, conforme a la Ley de Prevención del Genocidio de Israel de 1950. Los condenados por genocidio podrán recibir la pena de muerte, una de las disposiciones más severas incluidas en el marco legal aprobado.
La legislación también establece que cualquier persona sospechosa, acusada o condenada por delitos vinculados al 7 de octubre no podrá ser liberada mediante acuerdos de excarcelación de prisioneros. Esta cláusula busca impedir que los responsables de la masacre sean incluidos en futuros pactos de intercambio.
Entre 5.000 y 6.000 terroristas palestinos, en su mayoría miembros de Hamás y de otros grupos terroristas, invadieron Israel el 7 de octubre de 2023 por tierra, aire y mar desde la Franja de Gaza. Los ataques se produjeron en múltiples puntos de la frontera y dejaron unas 1.200 personas asesinadas, en el día más mortífero para los judíos desde el Holocausto.
La masacre del 7 de octubre y el proceso judicial
Durante la invasión, los terroristas secuestraron a 251 personas y las llevaron cautivas a la Franja de Gaza. En paralelo, cometieron atrocidades que incluyeron violaciones, torturas y asesinatos, mientras documentaban parte de sus crímenes con cámaras corporales y difundían imágenes en Internet y en mensajes enviados a familiares de las víctimas.
El nuevo presupuesto convierte la ley aprobada por la Knéset en un proyecto operativo de largo plazo. La creación de salas, sistemas de retransmisión, equipos judiciales y una estructura de mando militar apunta a sostener procesos complejos por la magnitud de las pruebas, el número de acusados y la gravedad de los delitos atribuidos a los autores de la masacre.
Con esta asignación, Israel avanza hacia una fase judicial centrada en establecer responsabilidades penales por los ataques del 7 de octubre, mientras el sistema de defensa prepara la infraestructura necesaria para juzgar a los acusados bajo un marco especial diseñado para crímenes de alcance excepcional.