La Comisión Constitucional del Likud inició este domingo, con alrededor de una hora y media de retraso, una nueva discusión sobre los cambios al sistema de primarias y a los puestos reservados en la lista del partido para la 26.ª Knéset. El primer ministro y presidente de la formación, Benjamín Netanyahu, llegó poco antes del comienzo de la sesión.
El encuentro, encabezado por el presidente de la comisión y ministro Haim Katz, fue convocado después de que el tribunal interno del Likud ordenara revisar la propuesta. Una controversia jurídica había impedido que el plan fuera aprobado el jueves pasado.
La alternativa que cobra fuerza es autorizar una votación electrónica si se produce un “agravamiento de la situación de seguridad”, en vez de crear una comisión para confeccionar la lista. Esta opción surgió después de las declaraciones realizadas por Netanyahu horas antes, durante una reunión con alcaldes y dirigentes municipales del partido.
No obstante, el tribunal resolvió esta mañana que el primer ministro no podrá presentar este domingo propuestas diferentes de las que fueron aprobadas el jueves. La decisión le impide someter a debate el proyecto revisado que pretendía promover, que contemplaba ampliar la lista nacional y desplazar ligeramente los puestos reservados.
Netanyahu tampoco podrá plantear la cláusula que mencionó sobre la formación de una comisión encargada de elaborar la lista en caso de que la situación de seguridad lo requiera.
En paralelo, nuestro corresponsal político, Moti Kastel, informó de la llegada de un invitado inesperado a la reunión: el viceministro Almog Cohen, quien acudió para encontrarse con Netanyahu. Consultado por Kastel sobre una posible reserva de puesto para él o su incorporación al Likud, Cohen respondió: “Solo el Santo, bendito sea, lo sabe”.






