Los jueces del Tribunal Supremo han ordenado hoy (martes) a la Comisión Consultiva para Nombramientos en Cargos de Alta Responsabilidad (Comisión Grunis) que complete el proceso de investigación que llevó a cabo en relación con el nombramiento de Roman Gofman como director del Mossad.
Según el Tribunal Supremo, “el trabajo de la comisión ha adolecido de deficiencias, entre ellas la falta de acceso a documentos relevantes de la época y a testimonios directos de personas que estuvieron involucradas en el asunto. Por lo tanto, procede que la comisión complete el proceso de investigación y presente un dictamen actualizado y motivado tras escuchar las declaraciones de Uri Elmakies y del general de división G”.
Anoche, poco después de medianoche, la Fiscalía comunicó al Tribunal Supremo que se podía eliminar la clasificación de seguridad de la declaración del general de división G, con sujeción únicamente a unas pocas tachaduras. En la notificación se subrayó que el nivel de clasificación del documento no fue determinado por la asesora jurídica ni por nadie en su nombre, sino por organismos del ejército, y que solo tras la retirada de la clasificación fue posible publicar la declaración y remitirla a las partes.
La declaración completa del general de división G se hizo pública tras ser remitida a los jueces del Tribunal Supremo de Justicia antes de la última vista sobre la petición, en la que también se escucharon los argumentos de Uri Almakayes. Durante la vista, los jueces se preguntaron por qué la Comisión Grunis no había citado a declarar a Almakayes y al jefe de operaciones, quienes, según ellos, eran figuras clave para comprender el caso.
El centro de la investigación es la cuestión de si Roman Gofman tenía conocimiento de la operación de Almakayes y si facilitó información inexacta en relación con el envío de información secreta a su canal de Telegram.