El ministro de Defensa, Israel Katz, considera que la toma de Ali Taher refuerza el control israelí sobre la zona de seguridad establecida por las FDI en el sur del Líbano.
Katz sostuvo que Israel no se retirará de esa área hasta que Hezbolá sea desarmado en todo el país y desaparezcan las amenazas contra los habitantes de Galilea.
La operación sobre Ali Taher, una cresta estratégica del sur libanés, fue presentada como un paso importante dentro de ese objetivo y como el cierre de la fase destinada a establecer el control sobre la zona de seguridad.
La decisión de ocupar el lugar se tomó después de recibir información sobre la presencia de túneles de mando y control de Hezbolá en la zona. Según Katz, el sitio funcionaba como el último puesto de mando para la defensa del área de Nabatieh.










