El ejército israelí llevó a cabo esta semana un ejercicio de gran escala en la frontera con Siria para reforzar su preparación ante situaciones repentinas y complejas.
Las maniobras estuvieron a cargo de la 210ª División Regional “Bashan”, responsable de la frontera siria en los Altos del Golán y de la zona del monte Dov, junto a la frontera con el Líbano.
En el ejercicio participaron fuerzas de la división, tropas desplegadas en sectores cercanos y unidades del Mando del Frente Interno, además de autoridades civiles y servicios de rescate. Durante las prácticas se ensayaron decenas de escenarios.
Las maniobras incorporaron lecciones obtenidas de combates en distintos frentes, especialmente de los hechos del 7 de octubre. También se puso énfasis en la activación de fuerzas de reserva inmediata, el uso de potencia de fuego, la participación de fuerzas especiales y la preparación general del sistema militar.










