La Fuerza Aérea de Israel movilizó el lunes decenas de aeronaves militares en una demostración de fuerza cerca de la frontera de Irán. Los aparatos efectuaron la operación a unas 800 millas de las fronteras israelíes y no ejecutaron ningún ataque. La maniobra fue descrita al corresponsal de Axios Barak Ravid como una actividad de entrenamiento y de proyección de poder que no constituía una operación extraordinaria.
El vuelo tuvo lugar después de que se suspendiera una ofensiva de mayor alcance contra Irán. Benjamin Netanyahu había ordenado a las Fuerzas de Defensa de Israel preparar un ataque para el fin de semana del 10 de octubre, de acuerdo con la información obtenida por Financial Times. La intervención militar prevista quedó paralizada ante la oposición del presidente estadounidense Donald Trump.
Para ese plan, el Ejército israelí ya había comenzado los preparativos de una campaña de bombardeos de varios días. Entre los objetivos figuraban instalaciones nucleares, centrales eléctricas, otras infraestructuras civiles y emplazamientos vinculados con el régimen iraní. La dimensión prevista de la operación superaba incluso la de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos que comenzó en febrero.
Las fuentes familiarizadas con la suspensión atribuyeron la decisión principalmente al rechazo de Trump a reanudar la guerra antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre. El mandatario temía las repercusiones de una nueva escalada sobre la economía y los precios de la energía, en un contexto de presión política interna.
En cuanto a la demostración aérea del lunes, Estados Unidos recibió un aviso previo, de acuerdo con las fuentes consultadas por Ravid. Estas describieron el despliegue como un ejercicio que también permitía exhibir capacidad militar sin recurrir al uso de la fuerza. Sin embargo, fuentes estadounidenses plantearon una interpretación distinta: sospechaban que Israel pretendía provocar disparos iraníes contra sus aviones para disponer de una justificación para responder con ataques.
La suspensión de los bombardeos previstos para octubre no ha eliminado la posibilidad de otra ofensiva. Tanto Netanyahu como Trump han mantenido sus amenazas de emprender nuevas acciones militares contra Irán. Una fuente conocedora de las conversaciones sostuvo que Israel y Estados Unidos todavía podrían reanudar los ataques en las próximas semanas.
“O habrá un acuerdo o habrá un ataque”, afirmó esa fuente. La administración Trump busca negociar con Irán cuestiones relacionadas con su programa nuclear y el control del estrecho de Ormuz dentro de un acuerdo más amplio que ponga fin a la guerra.










