El Departamento de Defensa de Estados Unidos analiza la posibilidad de retirar su presencia militar del golfo Pérsico tras los daños sufridos por sus instalaciones durante la guerra en curso con Irán, de acuerdo con un informe publicado por el Washington Post.
Según ese medio, la guerra ha abierto lo que el informe describe como una “oportunidad única en una generación” para revisar la conveniencia de mantener las bases estadounidenses en el Golfo. Entre las alternativas que se evalúan figura no reconstruirlas con la misma configuración que tenían antes del inicio de los combates, a finales de febrero.
El informe también señala que una de las opciones consiste en desplazar tropas y bases hacia el oeste de la región, en un área que incluye a Jordania e Israel. Durante toda la guerra, aviones cisterna de Estados Unidos han permanecido desplegados en territorio israelí.
Siempre según el Washington Post, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, no ha ordenado una revisión formal sobre este asunto. Sin embargo, la oficina de política del Pentágono y el Comando Central de Estados Unidos están estudiando la cuestión.
El periódico añade que, en circunstancias normales, Estados Unidos mantiene alrededor de 40.000 militares desplegados en Oriente Medio. Sus principales bases se encuentran en el golfo Pérsico y, durante la guerra con Irán, Washington reforzó de forma considerable su presencia en la región. A lo largo de la guerra, los países del Golfo también han sido objeto de intensos ataques con misiles iraníes.










