Donald Trump contó en el Despacho Oval que Benjamín Netanyahu le había relatado la actuación de Yaniv Hayon durante el incidente del vuelo de flydubai procedente de Dubái. El presidente de Estados Unidos calificó el episodio como “una historia increíble” y destacó que Hayon es fontanero y nunca había pilotado un avión.
Trump describió una caída brusca del avión y dijo que Hayon logró sacar al copiloto de su asiento para que otros pasajeros lo redujeran. Después, añadió, tomó los mandos antes de que el aparato se estrellara. “Cuando levantas tuberías todo el día tienes que ser fuerte”, comentó. También introdujo una reserva sobre el relato: “No sé si es real, pero eso es lo que Bibi me contó”.
Hayon dio su propia versión después de aterrizar en Israel y reunirse con Netanyahu. Explicó que el capitán herido estaba junto a la puerta de la cabina y dificultaba la entrada. Vio al atacante sobre los instrumentos, entre los dos asientos, sin pilotos sentados en ellos. Dijo que lo sujetó por el cuello, lo sacó de la cabina y actuó en cuestión de segundos porque el hombre intentaba dañar los instrumentos.
Después llamó a otros israelíes y comenzó a tirar de los mandos. Hayon dijo que el avión empezó a estabilizarse y que, poco después, un piloto le comunicó que asumiría el control. Ante la pregunta de Netanyahu sobre cómo sabía qué hacer, respondió que veía contenidos sobre investigación de aviación.
Asaf Rajuan, agente de seguros que también viajaba en el avión, relató que los pasajeros comprendieron que algo grave ocurría después de escuchar gritos. Recordó que una madre salió del baño mientras gritaba y que el avión perdió el control y descendió con una inclinación que describió como de 90 grados. Cuando la puerta de la cabina quedó abierta, dijo que vieron sangre y entraron varios pasajeros.
Rajuan señaló que Tzvika Manes llegó antes que él y que ambos, junto con otros dos hombres, consiguieron dominar al atacante. Recalcó que no actuó solo y que cinco personas participaron en la respuesta. Tras la reducción, el doctor Shota Musaiev atendió al capitán, que había sufrido heridas graves, y ayudó a estabilizarlo hasta el aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
Manes también describió fuertes ruidos procedentes de la cabina y afirmó que el copiloto había apuñalado al capitán. Contó que, con ayuda de otros pasajeros, sacaron al copiloto y lo inmovilizaron. Dos pilotos que viajaban como pasajeros asumieron después el control del avión. Según Manes, el aparato cayó con fuerza y varias personas salieron despedidas de sus lugares.
Manes situó el comienzo del incidente cerca de una hora antes de la llegada prevista a Israel. Dijo que la lucha para reducir al copiloto duró entre veinte y treinta minutos y que tuvieron que inmovilizarlo con auriculares del sistema multimedia del avión. También recordó que, durante la caída, varias pasajeras gritaban que no querían morir.
El sitio Midrag identificó a Hayon como un profesional con una calificación de 9,9 y publicó su perfil en X. En tono de broma, escribió que en “salvar vuelos” merecía un 10. El mismo sitio indicó que Rajuan también aparece entre sus profesionales calificados.
Netanyahu recibió a Hayon tras su regreso a Israel, lo abrazó y le dijo que veía en él a “un gran héroe”. El presidente Isaac Herzog, por su parte, anunció que pretende recomendar a Hayon, Rajuan, Manes y Musaiev ante el comité asesor de la Medalla Presidencial al Valor Civil. Más tarde comunicó a Tali, esposa de Manes, que también tenía intención de incluir su nombre.
Herzog agradeció además la actuación del capitán indio y afirmó que sus decisiones permitieron neutralizar al atacante y salvar muchas vidas. Musaiev respondió que el mérito no correspondía solo a él y señaló que todas las personas que se acercaron a la zona de la cabina formaron parte de la respuesta.










