La Unión Europea quiere que la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) permanezca en el país más allá del 31 de diciembre de 2026, fecha prevista para el fin de su mandato. La jefa de política exterior del bloque, Kaja Kallas, considera peligroso retirar esa misión antes de que exista otra fuerza internacional capaz de supervisar los compromisos entre Israel y Líbano.
El debate ocurre cuando el acuerdo marco alcanzado por ambos países a finales de junio apenas ha avanzado. Sus disposiciones incluyen el desarme de Hezbolá, la retirada gradual de las fuerzas israelíes del sur del Líbano y el despliegue del ejército libanés, primero en sectores de prueba denominados “zonas piloto”. Kallas sostuvo que hace falta una presencia que compruebe si las partes cumplen lo pactado.
Ese marco se acordó después de que disminuyera la violencia tras un alto el fuego relacionado con el acuerdo entre Estados Unidos e Irán de junio. En marzo, Hezbolá había atacado a Israel y había involucrado al Líbano en la guerra regional. Israel respondió con una ofensiva aérea de gran escala y una incursión terrestre. Las autoridades libanesas cifran en más de 4.300 los muertos, sin distinguir entre civiles y combatientes.
Israel todavía mantiene tropas en una franja fronteriza que se extiende aproximadamente diez kilómetros dentro del territorio libanés y que denomina “zona de seguridad”. En ese contexto, Kallas advirtió que el final de la FPNUL, sin una misión internacional que asuma sus funciones, dejaría un intervalo peligroso para el cumplimiento de los acuerdos.
Durante una visita al Líbano, en la que mantuvo reuniones con altos funcionarios, Kallas explicó a AFP que los Estados miembros de la UE rechazan la posibilidad de un vacío de seguridad en el sur del país. Por ese motivo, apoyan una prórroga del mandato de la fuerza de paz.
El Consejo de Seguridad de la ONU había votado el año pasado, bajo presión de Estados Unidos, a favor de poner fin a la misión el 31 de diciembre de 2026. La FPNUL opera desde 1978 y cuenta actualmente con unos 7.500 integrantes de casi 50 países. Su presencia, sin embargo, no ha impedido que se produzcan nuevos episodios de conflicto en la región.










