El príncipe heredero saudí, Mohammad Bin Salman, temía que Riad perdiera respaldo en Washington si Donald Trump era derrotado por Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020, según una evaluación de inteligencia estadounidense desclasificada por la Casa Blanca.
“A mediados de 2019, el príncipe heredero saudí Muhammad Bin Salman expresó su preocupación de que Riad perdería el apoyo de Estados Unidos a sus prioridades si el presidente perdía las elecciones en 2020”, señala el documento.
La evaluación forma parte de un conjunto de archivos que Trump publicó anoche para advertir sobre supuestas amenazas extranjeras contra la integridad de las elecciones estadounidenses.
Gran parte del resto del pasaje sobre Arabia Saudí aparece censurado. Entre las pocas frases visibles figura una descripción de Trump como “el presidente estadounidense más favorable a Arabia Saudí”.
Las relaciones entre Washington y Riad se deterioraron después de que Biden ganara las elecciones de 2020. Sin embargo, el nuevo presidente trató posteriormente de recomponer el vínculo mientras impulsaba un posible acuerdo de normalización entre Arabia Saudí e Israel.
Otro apartado sostiene que “altos funcionarios turcos, incluido el presidente Erdogan, creen que segmentos del gobierno estadounidense tienen una postura arraigada y anti-Turquía, y como resultado han intentado influir encubiertamente en el pensamiento de los políticos y candidatos estadounidenses sobre Turquía”.
“Los esfuerzos de Ankara, durante el último año, han incluido la financiación encubierta de campañas electorales municipales de EE. UU., campañas de lobby no registradas y mensajes en redes sociales por parte de medios estatales”, añade la evaluación.
Los documentos también sitúan a Irán entre los principales actores extranjeros que buscan influir en las elecciones de Estados Unidos, aunque le atribuyen una actividad menor que la de China y Rusia.
En conjunto, los archivos no parecen contener una prueba concluyente que respalde las advertencias más alarmistas de Trump sobre amenazas contra la integridad electoral. Israel no aparece mencionado en los documentos divulgados.






