La exembajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, rechazó el miércoles el acuerdo entre Washington y Teherán y afirmó que el pacto equivale a pagar a Irán para reconstruir lo que Estados Unidos destruyó durante la guerra.
Haley defendió los ataques contra las instalaciones nucleares y de misiles iraníes y acusó al régimen de Teherán de mantener una postura hostil contra Estados Unidos, sus tropas y ciudadanos estadounidenses.
Nikki Haley cuestionó el acuerdo con Irán al advertir que el levantamiento de sanciones y el desbloqueo de fondos permitirían a Teherán reconstruir capacidades que Washington acaba de atacar.
“Atacar las instalaciones nucleares y de misiles de Irán fue la decisión correcta. Este régimen corea ‘muerte a América’, asesina a nuestras tropas e intenta asesinar a estadounidenses en territorio estadounidense. Creen que tienen la obligación de destruirnos”, escribió Haley en redes sociales.
La exfuncionaria republicana sostuvo que el plan estadounidense contempla desbloquear miles de millones de dólares y levantar sanciones, además de prometer nuevos recursos a Irán. A su juicio, Teherán utilizará esos fondos para avanzar en sus ambiciones nucleares y financiar a grupos terroristas que actúan contra Estados Unidos.
“Es un error garrafal pagar para reconstruir la amenaza que acabamos de destruir”, añadió Haley al criticar las concesiones incluidas en el memorándum entre Estados Unidos e Irán.
El memorándum fija 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo
El miércoles por la mañana se dio a conocer el documento completo de principios acordados entre Estados Unidos e Irán. El texto presenta un escenario en el que Teherán obtiene numerosos beneficios a cambio de comprometerse únicamente a no desarrollar armas nucleares.
El acuerdo establece un plazo fijo de 60 días para redactar un pacto definitivo. Durante ese periodo, Estados Unidos se compromete a levantar el bloqueo naval, eliminar cualquier otra interferencia o restricción impuesta a Irán y retirar sus fuerzas de la región.
Irán, por su parte, aceptó garantizar el paso seguro de los buques mercantes, sin coste alguno, durante solo 60 días, desde el Golfo Pérsico hasta el Golfo de Omán y en sentido contrario.
Otros compromisos estadounidenses incluyen la elaboración de un plan definitivo y consensuado, valorado en al menos 300.000 millones de dólares, para la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán.
Haley y Pence denuncian concesiones a Teherán
El memorándum también contempla la anulación de todo tipo de sanciones impuestas al régimen iraní, incluidas las del Consejo de Seguridad de la ONU, la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica y las sanciones aplicadas por la Administración estadounidense.
Estados Unidos se comprometió además a emitir de inmediato una exención que permita la exportación de crudo iraní, productos petrolíferos y sus derivados, junto con todos los servicios relacionados, incluidas las transacciones bancarias.
La crítica de Haley se sumó a la del exvicepresidente estadounidense Mike Pence, quien el martes cuestionó con dureza el memorándum de entendimiento diplomático impulsado por la Administración Trump.
En una entrevista con CNN, Pence afirmó que el acuerdo “huele a apaciguamiento” y concede a Teherán amplias concesiones sin exigir medidas recíprocas significativas.