El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, defendió este martes el acuerdo entre Washington e Irán y rechazó las críticas que sostienen que el entendimiento supondría entregar recursos a Teherán sin garantías. En una entrevista con Megyn Kelly, aseguró que los activos congelados no llegarán a manos iraníes si el régimen no modifica antes su comportamiento.
Vance presentó el pacto como parte de una arquitectura regional más amplia para Oriente Medio. “Es un acuerdo de paz regional. Va a incluir al Golfo. Va a incluir a Israel. Va a incluir al Líbano”, afirmó, antes de advertir que Estados Unidos no permitirá el acceso a recursos descongelados si Irán continúa financiando a Hezbolá.
JD Vance negó que Washington entregue dinero a Irán y afirmó que cualquier alivio económico dependerá de cambios verificables en el comportamiento del régimen iraní.
El vicepresidente sostuvo que la posición de la Casa Blanca no consiste en transferir dinero a Irán, sino en permitir inversiones de terceros países únicamente si Teherán cumple condiciones previas. Según explicó, el levantamiento limitado de sanciones sería necesario solo para habilitar operaciones concretas dentro del sistema financiero internacional.
Para ilustrar ese punto, citó a los Emiratos Árabes Unidos, país al que definió como “uno de los mejores aliados” de Estados Unidos en la región. Vance planteó como ejemplo una posible inversión emiratí en una central nuclear en Irán, que no podría realizarse sin algún tipo de alivio sancionatorio autorizado por Washington.
Vance condiciona las inversiones en Irán a un cambio de comportamiento

“Supongamos que quieren invertir en una central nuclear en Irán. En realidad, no pueden hacerlo sin que levantemos algunas de las sanciones que existen en el sistema financiero mundial para que eso sea posible”, afirmó Vance durante la entrevista.
El vicepresidente añadió que Estados Unidos no autorizaría ese tipo de inversión si Irán no modifica antes su conducta. “¿Van a invertir los emiratíes en Irán, o va a permitir Estados Unidos que los emiratíes inviertan en Irán? ¿A menos que los iraníes cambien su comportamiento? No”, declaró.
Vance insistió en que las críticas tergiversan el alcance del acuerdo. Afirmó que Washington no está ofreciendo dinero directo a Teherán, sino una vía condicionada para que otros países participen en la reconstrucción económica iraní si el régimen cambia de comportamiento.
“Lo que estamos diciendo es que, si los iraníes cambian su comportamiento, vamos a permitir que algunos de estos otros países inviertan en la reconstrucción de su país y en generar algo de prosperidad para su pueblo. Eso es algo bueno”, dijo el vicepresidente.
Críticas al acuerdo y comparación con el Plan Marshall

Vance también respondió a las comparaciones con el Plan Marshall, en referencia a comentarios del senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, aunque no lo mencionó por su nombre. El vicepresidente rechazó la idea de que el acuerdo sea equivalente a financiar la reconstrucción de un régimen enemigo sin condiciones.
“Alguien dijo: ‘Esto es como poner en marcha el Plan Marshall mientras los nazis siguen en el poder’. Y eso es erróneo por varias razones”, afirmó. Según Vance, la comparación falla porque el Plan Marshall se financió en gran parte con dinero de los contribuyentes estadounidenses, mientras que el acuerdo con Irán no contempla recursos directos del erario de Estados Unidos.
El vicepresidente subrayó que los beneficios del acuerdo solo se activarían si Teherán cambia su comportamiento. “Si eso ocurre, estamos hablando de un Oriente Medio transformado. Ese es un gran legado para el presidente, pero, lo que es más importante, es un gran legado para el pueblo estadounidense”, añadió.
La defensa de Vance llegó después de que el canal saudí en inglés Al Arabiya publicara el martes lo que describió como el texto del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán. Esa versión atribuyó al documento beneficios económicos significativos para Teherán y una serie de medidas por parte de Washington.
Al Arabiya informa sobre alivio de sanciones y plan económico para Teherán

Entre las medidas citadas figuran el levantamiento del bloqueo naval sobre Irán, gestiones para restablecer el tráfico marítimo a los niveles anteriores y autorización para exportar petróleo crudo, productos petroquímicos y derivados mediante exenciones a las sanciones que se emitirían inmediatamente después de la firma del memorando.
De acuerdo con el informe, Estados Unidos y sus socios regionales también prepararían un plan de reconstrucción y desarrollo de la economía iraní por al menos 300.000 millones de dólares. El texto citado por Al Arabiya señala además que Washington se comprometería a trabajar para levantar todas las sanciones impuestas a Irán, incluidas las estadounidenses y las resoluciones internacionales, conforme a un calendario que se definiría más adelante.
El lunes, el presidente Donald Trump negó que el memorando otorgue a la República Islámica 300 millones de dólares sin condiciones. En una publicación en Truth Social, afirmó además que Irán aceptó no poseer armas nucleares.
“¡Irán ha acordado no poseer nunca armas nucleares! Además, la noticia de que EE. UU. va a pagar a Irán 300 millones de dólares es una noticia falsa, difundida por los ‘Dumócratas’!!! presidente DJT”, escribió Trump.