Tailandia reducirá de 60 a 30 días el periodo de estancia sin visado para turistas de 60 países, entre ellos Israel, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia, Francia, Alemania, Italia y Japón, según anunció el gobierno el lunes.
La nueva normativa entrará en vigor el 15 de septiembre y no afectará a quienes ya se encuentren en el país. Los viajeros podrán solicitar una extensión adicional de 30 días, sujeta a la aprobación de las autoridades tailandesas.
La medida también limitará a dos por año natural las entradas al país a través de fronteras terrestres, una restricción que afectará especialmente a quienes realizan viajes frecuentes entre Tailandia y otros países del sudeste asiático.
El cambio no está dirigido específicamente a los israelíes, aunque llega en un momento de creciente escrutinio sobre la conducta de algunos turistas extranjeros en el país. Tailandia es desde hace años uno de los destinos más populares entre los viajeros israelíes: unos 420.000 visitaron el país el año pasado y alrededor de 30.000 residen allí de forma permanente, según el Straits Times.
La semana pasada, cientos de personas participaron en una protesta denominada “Salvad Phuket” en la playa de Patong. Aunque los organizadores aseguraron que la convocatoria estaba dirigida contra las conductas inapropiadas de turistas en general, medios tailandeses y hebreos señalaron que buena parte de las críticas se concentró en visitantes israelíes.
En los últimos meses, turistas y residentes israelíes han afrontado un mayor escrutinio por episodios de comportamiento disruptivo y enfrentamientos culturales con residentes locales. En febrero, la embajada de Israel en Tailandia advirtió a sus ciudadanos que esos incidentes habían “afectado negativamente a la imagen de los turistas israelíes y podrían afectar la cálida acogida que reciben los israelíes en Tailandia”.
Las autoridades tailandesas también han endurecido las medidas contra extranjeros que incumplan la ley o falten al respeto a las normas y costumbres locales. Entre las posibles sanciones figuran la cancelación del visado y la prohibición de volver a ingresar al país.
“No damos la bienvenida ni toleraremos a turistas que incumplan la ley, carezcan de moralidad, falten al respeto a los tailandeses, causen problemas y alteren nuestro orden social”, afirmó el ministro de Turismo, Surasak Phancharoenworakul, según el Straits Times.










