El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigió a Dover para participar en la ceremonia de traslado de los restos de cuatro militares estadounidenses muertos la semana pasada en la guerra con Irán.
Antes de partir, afirmó que los cuatro habían defendido con firmeza la necesidad de impedir que la República Islámica obtuviera un arma nuclear. “Vamos a Dover para honrar a nuestros héroes. Todos ellos dijeron con mucha firmeza que no podemos permitir que Irán tenga un arma nuclear”, declaró.
“Vamos a honrarles. Para mí es una de las cosas más difíciles de hacer como presidente”, añadió.
Consultado sobre qué mensaje transmitiría a las familias, Trump respondió: “Lo único que voy a decirles es que os queremos. Amamos a tu hijo”.
El mandatario sostuvo además que una nueva encuesta mostraba que, aunque los estadounidenses rechazan una subida de los precios de la gasolina, “no están en contra de la guerra” con Irán. No identificó el sondeo al que hacía referencia, pero sus palabras ofrecieron una señal de cómo evalúa la opinión pública sobre la guerra.
Trump viajó a Dover a bordo del Air Force One entregado por Qatar. Según informes, la aeronave había quedado temporalmente fuera de servicio a comienzos de este mes debido a preocupaciones de seguridad.






