Ucrania rechazó la decisión del presidente polaco, Karol Nawrocki, de retirar a Volodymyr Zelensky la Orden del Águila Blanca, la máxima distinción estatal de Polonia. Kiev advirtió que la medida favorece los intereses de Moscú al alimentar tensiones con uno de sus principales aliados durante la guerra contra Rusia.
El anuncio fue realizado por Nawrocki el viernes, cuando vinculó la revocación del galardón con un decreto firmado por Zelensky el 26 de mayo. Esa disposición dio el nombre del Ejército Insurgente Ucraniano, conocido como UPA, a una unidad militar de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Ucrania.
La retirada de la Orden del Águila Blanca abrió una nueva disputa entre Ucrania y Polonia por la memoria histórica del UPA, mientras Kiev sostiene que la decisión beneficia a Rusia.
La decisión abrió un nuevo foco de fricción entre ambos países por la memoria histórica de la Segunda Guerra Mundial. En Polonia, el UPA es señalado por matanzas masivas de ciudadanos polacos, en especial en Volinia y Galicia Oriental, territorios que entonces estaban ocupados por los nazis.
“Para la mayoría de la sociedad polaca, el Ejército Insurgente Ucraniano sigue siendo, ante todo, una formación responsable de crueles crímenes contra los ciudadanos de la República de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial”, afirmó Nawrocki en un discurso de 13 minutos difundido en redes sociales.
El mandatario polaco aclaró que la retirada de la condecoración a Zelensky no supone una reducción del respaldo de Polonia a Ucrania en su defensa frente a Rusia.
Kiev acusa a Varsovia de favorecer a Moscú
La respuesta de Ucrania fue inmediata. El jefe de la Oficina Presidencial, Kyrylo Budanov, escribió en Telegram que la decisión de Nawrocki era “un acto hostil hacia nuestro pueblo” y “un regalo para el agresor de Moscú”, que podría utilizarlo contra ambos países.
El ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, también cuestionó la medida y la definió como un “error estratégico del presidente de Polonia, que solo beneficia a Moscú”. El embajador de Ucrania en Polonia, Vasyl Bodnar, afirmó que la decisión resulta “especialmente dolorosa” en un momento en que los ucranianos enfrentan ataques con misiles y drones.
Budanov, Sybiha y Bodnar anunciaron además que devolverán las condecoraciones que habían recibido del Estado polaco. La Orden del Águila Blanca había sido concedida a Zelensky en 2023 por el entonces presidente Andrzej Duda, en reconocimiento a sus servicios a la seguridad, la resiliencia y la defensa de los derechos humanos.
La disputa llega antes de una cita sobre la reconstrucción de Ucrania
La crisis diplomática se produce antes de un importante evento sobre la reconstrucción de Ucrania tras la guerra que Polonia tiene previsto acoger la próxima semana y al que se espera que asista Zelensky.
Donald Tusk, primer ministro polaco y rival político de Nawrocki, llamó a contener la disputa. En redes sociales instó a ambos líderes a “calmar los ánimos, no avivar las tensiones”.
“La línea del frente discurre en otro lugar”, escribió Tusk el viernes por la noche. Añadió que una guerra entre Polonia y Ucrania “hace las delicias de Putin y conmociona a nuestros aliados”.
El decreto firmado por Zelensky en mayo sostuvo que la designación de la unidad militar buscaba restablecer las tradiciones históricas de las fuerzas armadas nacionales y reconocer su labor en la defensa de la integridad territorial y la independencia de Ucrania.
El UPA y la memoria histórica entre Polonia y Ucrania
El UPA combatió por la independencia ucraniana contra las fuerzas de la Alemania nazi y de la Unión Soviética durante las décadas de 1940 y 1950. Sin embargo, en Polonia se le atribuye el asesinato de decenas de miles de polacos. En 2016, el Parlamento polaco reconoció esos crímenes como genocidio.
Desde Ucrania se sostiene que formaciones armadas de ambos lados, entre ellas el UPA y fuerzas clandestinas polacas, participaron en ataques y represalias que dejaron numerosas víctimas civiles tanto polacas como ucranianas.
Polonia y Ucrania habían registrado avances recientes en torno a la exhumación de víctimas polacas. Una reunión celebrada en diciembre entre los dos presidentes en Varsovia había sido considerada un paso adelante en el proceso de reconciliación histórica.