Asesores de la Guardia Revolucionaria iraní participaron de forma directa en la ofensiva hutí que tomó este mes zonas de la costa yemení del mar Rojo, de acuerdo con funcionarios y militares citados por The Associated Press. Las fuentes describieron una implicación iraní mayor que en etapas anteriores de la guerra civil iniciada en 2014.
El avance recorrió unos 115 kilómetros y aprovechó divisiones entre las fuerzas vinculadas al gobierno yemení respaldado por Arabia Saudita. La ofensiva fue la primera de gran escala de los hutíes desde 2017. Las fuentes también afirmaron que los rebeldes accedieron a comunicaciones internas de la Resistencia Nacional, lo que les permitió seguir sus movimientos y provocar confusión.
Mzahem Alsaloum, analista de seguridad y director de una firma privada de inteligencia, sostuvo que Irán había incrementado desde el año pasado el entrenamiento y el apoyo logístico para el uso de misiles más avanzados, drones y embarcaciones de ataque no tripuladas.
En julio, los hutíes reanudaron sus ataques contra Arabia Saudita después de acusarla de golpear el aeropuerto de Saná. Alsaloum y un alto funcionario hutí afirmaron que un vuelo iraní que aterrizó posteriormente llevó asesores de la Guardia Revolucionaria, quienes se sumaron a otros asesores iraníes y de Hezbolá que ya estaban en Yemen.
El funcionario hutí indicó que los asesores iraníes antes se concentraban en la planificación estratégica y no actuaban sobre el terreno. En la ofensiva reciente, aseguró, participaron en la planificación táctica y trabajaron con comandantes de primera línea. Dos funcionarios regionales también atribuyeron a Irán apoyo directo para el avance.
Alsaloum añadió que los asesores iraníes intervinieron en tareas de mando y analizaron comunicaciones e inteligencia satelital, capacidades que, de acuerdo con su evaluación, faltaban a los hutíes.










