Un diplomático europeo afirmó este martes que excluir el programa de misiles de Teherán y su red regional de grupos proxy del acuerdo entre Estados Unidos e Irán supondría un “desastre estratégico” para Israel y Europa, en medio de las negociaciones sobre el pacto en curso.
El funcionario sostuvo que, si los negociadores “han eliminado los misiles” y “han eliminado a los grupos proxy”, la situación derivaría en un riesgo estratégico total. También señaló que la vía actual liderada por Estados Unidos parece dejar fuera esos dos componentes, aunque los detalles del acuerdo con Irán no han sido publicados.
La principal advertencia europea es que un acuerdo centrado solo en el programa nuclear iraní podría dejar intactas capacidades militares clave de Teherán, como sus misiles balísticos y sus grupos aliados en la región.
El diplomático, que mantuvo conversaciones con fuentes regionales familiarizadas con las negociaciones, afirmó que la omisión resulta significativa porque un amplio arsenal de misiles podría disuadir futuros ataques mediante la amenaza de represalias y, en último término, servir como sistema de lanzamiento de un arma nuclear.
El funcionario también subrayó que la red de grupos proxy de Teherán permite al régimen iraní amenazar a Israel, a fuerzas occidentales y a objetivos en el extranjero sin entrar en una confrontación directa. En ese marco, mencionó a Hezbolá y a otros grupos respaldados por Irán como parte de una estructura regional de presión militar.
Misiles, proxies y el alcance del acuerdo con Irán
“Esto es peligroso porque Irán podría conservar suficiente capacidad nuclear mientras Hezbolá y otros grupos proxy sigan activos”, dijo el diplomático. Los programas de misiles y las organizaciones aliadas de Teherán han sido presentados por funcionarios estadounidenses e israelíes como componentes centrales de la influencia militar iraní, aunque no han ocupado un lugar destacado en las declaraciones públicas recientes sobre el marco del acuerdo.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, declaró el lunes por la noche que Washington e Israel tienen “muchos intereses compartidos”, pero también “situaciones donde nuestros intereses divergen”. Añadió que el objetivo principal de Estados Unidos respecto de Irán es asegurar que el país no obtenga un arma nuclear.
El presidente Donald Trump afirmó este martes que Israel “respondió” después de ataques iraníes con misiles y señaló que no podía culpar a Jerusalén por esa represalia. También sostuvo que Israel e Irán aceptaron, a través de él, detener los ataques, y aseguró que el acuerdo en negociación “no permitirá de ninguna manera” armas nucleares.
El ejército israelí informó el lunes que Irán había lanzado 24 misiles balísticos contra Israel desde la noche anterior, interceptados o caídos en zonas abiertas, sin heridos. Además, indicó que las defensas antiaéreas interceptaron sobre Eilat un dron lanzado por los hutíes de Yemen, grupo respaldado por Irán.
La advertencia europea refuerza la preocupación israelí por un marco diplomático que limite el programa nuclear iraní, pero deje fuera las capacidades de lanzamiento, la presión regional y los mecanismos indirectos de ataque que Teherán mantiene a través de sus aliados en Medio Oriente.