Dos de las ocho mujeres iraníes cuya ejecución pidió cancelar el presidente Donald Trump ya se encontraban en libertad bajo fianza antes de su publicación, según informó la organización Iran Human Rights, con sede en Oslo.
La médica de urgencias Golnar Naraqi y la ciudadana iraní de confesión bahá’í Venus Hossein Nejad están en libertad bajo fianza desde finales de marzo, según la organización. Ambas fueron detenidas por separado durante las protestas antigubernamentales de enero, que se enfrentaron a una represión que dejó miles de muertos y detenidos en todo Irán.
Trump compartió ayer en redes sociales una foto de seis mujeres y dos adolescentes que, según un activista conservador, enfrentan procesos judiciales del Gobierno iraní. El poder judicial iraní respondió afirmando que algunas ya fueron liberadas, sin nombrarlas, y negó que alguna de ellas enfrente la pena de muerte.
Grupos de derechos humanos afirman que al menos dos de las mujeres que siguen detenidas enfrentan cargos que conllevan la pena de muerte. Durante la guerra se han producido múltiples ejecuciones de presuntos espías y manifestantes, acusados en su mayoría de tener vínculos con Israel. Las restricciones a Internet han limitado el flujo de información procedente de Irán.