El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó estar en “máxima alerta” y prometió “asestar golpes devastadores, más allá de lo que el enemigo pueda imaginar, a sus fuerzas restantes en la región”, en un comunicado emitido durante la prórroga del alto el fuego.
La Guardia se declaró “decidida a continuar la lucha, preparada para dar una respuesta decisiva, segura e inmediata a cualquier amenaza o nueva agresión”, según el mismo comunicado.
El anuncio se produce el mismo día en que la CGRI disparó contra un buque portacontenedores frente a las costas de Omán, alegando que había ignorado advertencias de sus fuerzas armadas.






