La Federación Iraní de Fútbol declaró el martes que Estados Unidos revocó la asignación de entradas para los partidos de la fase de grupos del Mundial de 2026 y acusó al país coanfitrión de obstaculizar la asistencia de los aficionados iraníes.
El reclamo se suma a los obstáculos burocráticos que Teherán atribuye a Washington antes del torneo, entre ellos la denegación de visados a parte del personal de apoyo de la delegación iraní. La tensión ocurre mientras ambos países siguen en guerra tras el ataque perpetrado por Estados Unidos e Israel a finales de febrero por la amenaza del programa nuclear iraní.
Irán acusa a Estados Unidos de impedir la presencia de sus aficionados después de que se retirara la asignación de entradas que correspondía a la Federación Iraní de Fútbol para los partidos del Mundial de 2026.
“A menos de tres días del inicio del Mundial de 2026… Estados Unidos ha vuelto a actuar para obstaculizar la presencia de aficionados iraníes en los estadios que acogerán los tres partidos de la fase de grupos de la selección nacional”, afirmó la federación en un comunicado.
El organismo iraní señaló que el reglamento de la FIFA establece que cada federación participante debe recibir el ocho por ciento de las entradas para cada partido, con el fin de distribuirlas entre sus aficionados a través de los canales oficiales.
Según la federación, Irán ya había iniciado la venta de entradas para los encuentros de la fase de grupos contra Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto, todos programados en Estados Unidos, después de recibir su cupo correspondiente. Algunos aficionados ya habían completado preparativos de viaje para asistir a los partidos.
La federación iraní denuncia una medida contraria a la igualdad deportiva
“Sin embargo, en una decisión inesperada, se ha retirado la asignación concedida a la Federación Iraní de Fútbol y, dadas las circunstancias actuales, la federación no puede proporcionar ni una sola entrada a los seguidores de la selección nacional”, señaló el comunicado.
La Federación Iraní de Fútbol calificó la medida de “contraria al espíritu que rige las competiciones internacionales” y al principio de igualdad entre los países participantes. También instó a la FIFA y a los organizadores del torneo a defender los principios de neutralidad, equidad y cumplimiento de las normas establecidas.
El organismo pidió que se creen las condiciones necesarias para que los aficionados iraníes puedan acompañar a su selección durante el Mundial. Hasta el momento, ni la FIFA ni los organizadores estadounidenses han hecho comentarios públicos sobre la acusación iraní.
La queja por las entradas representa la controversia más reciente en torno a la participación de Irán en la Copa del Mundo. Teherán ya había denunciado problemas con los visados, que según las autoridades iraníes impidieron la entrada a Estados Unidos de unos 15 miembros del personal administrativo y directivo de su delegación.
Irán traslada su base a Tijuana antes del debut en Los Ángeles
El aumento de las tensiones llevó a Irán a anunciar el traslado de su base de entrenamiento para el Mundial a la ciudad fronteriza mexicana de Tijuana, en lugar de Tucson, Arizona, como estaba previsto inicialmente. La decisión modifica la logística de la delegación, ya que sus tres partidos de la fase de grupos se disputarán en territorio estadounidense.
Irán debutará contra Nueva Zelanda en Los Ángeles el 15 de junio. Después se enfrentará a Bélgica en la misma ciudad el 21 de junio y cerrará la fase de grupos ante Egipto en Seattle el 26 de junio.
La participación iraní queda así marcada por una combinación de restricciones migratorias, disputas por entradas y tensiones diplomáticas con Estados Unidos, uno de los países coanfitriones del torneo junto con México y Canadá.
Los combates entre Estados Unidos e Irán se detuvieron con un alto el fuego el 8 de abril. Sin embargo, las negociaciones para alcanzar un acuerdo han resultado infructuosas hasta la fecha, lo que mantiene el contexto político como un factor central alrededor de la presencia de Irán en el Mundial de 2026.