Irán descarta reunirse con los enviados estadounidenses desplazados a la región tras el inicio de las hostilidades, una posición que reduce las expectativas de una paz duradera entre ambos países.
Las autoridades iraníes sostienen, además, que antes de tratar asuntos más complejos, como eventuales límites a su programa nuclear, las dos partes deben precisar los términos del alto el fuego firmado hace dos semanas.
Irán no prevé reuniones directas con Estados Unidos y exige precisar los términos del alto el fuego antes de abordar cuestiones más complejas, incluido su programa nuclear.
La falta de coincidencias refleja la distancia que aún separa a ambos gobiernos en torno a los pilares del marco inicial. Ese esquema exige que Irán levante el bloqueo del estrecho de Ormuz a cambio de incentivos económicos y fija un periodo de 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz permanente.
Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump, y el enviado Steve Witkoff viajaron a Doha para participar en conversaciones que la Casa Blanca calificó de “alto nivel”. Sin embargo, tanto Irán como Qatar, país anfitrión, señalaron que los enviados se reunirían con mediadores, no directamente con representantes iraníes.
“No se ha programado ninguna reunión a ningún nivel con la parte estadounidense para los próximos días”, afirmó Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.
Ambos países tenían previsto iniciar conversaciones técnicas de menor rango.
El tráfico marítimo se ha restablecido parcialmente en el estrecho, una vía por la que antes del estallido de la guerra, el 28 de febrero, circulaba una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo.
No obstante, las autoridades iraníes han defendido su derecho a administrar el tránsito junto con Omán, aliado de Estados Unidos situado al otro lado de esta vía estratégica. También han señalado que impondrán peajes a mediados de agosto, cuando concluya el plazo de 60 días.
“La soberanía del estrecho de Ormuz recae en Irán y Omán, y el tráfico en el estrecho está sujeto a los acuerdos que determine Irán”, declaró en la televisión estatal Mohammed Baqer Qalibaf, principal negociador iraní.
Pese a la incertidumbre, los precios del petróleo han retrocedido desde el fin de semana, después de que Estados Unidos bombardeara instalaciones militares iraníes en respuesta a los ataques con drones contra buques comerciales, e Irán atacara instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin.
Aun así, las economías más vulnerables podrían seguir expuestas al riesgo de alzas en los precios de los alimentos y los combustibles incluso después de la estabilización de los mercados energéticos, según la agencia de comercio y desarrollo de la ONU.






